Cuatro personas perdieron la vida este miércoles 25 de marzo en el Mar Caribe, durante un operativo realizado por el Comando Sur de Estados Unidos contra una lancha que supuestamente estaba vinculada al narcotráfico.
El hecho ha generado controversia, principalmente por la falta de pruebas que respalden lo ocurrido. El organismo estadounidense describió a los tripulantes como “narcoterroristas varones”, sin revelar sus identidades, en el marco de la operación “Lanza del Sur”, impulsada por el presidente de E.E.U.U.
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De acuerdo con la entidad militar, la inteligencia de Estados Unidos señalaba que la embarcación transitaba por rutas conocidas del narcotráfico en el Caribe y que participaba en ese tipo de actividades. Los cuatro hombres fallecidos fueron calificados como “narcoterroristas”; aunque no se ofrecieron detalles sobre quiénes eran. También se informó que ningún miembro de las fuerzas militares estadounidenses resultó herido durante la acción.
Un operativo similar fue reportado el jueves pasado en el Pacífico oriental, donde se mencionó la existencia de tres sobrevivientes, sin precisar el número de víctimas mortales. Hasta el momento, la operación “Lanza del Sur” acumula más de 160 personas fallecidas en al menos 47 acciones; sin que se hayan presentado pruebas claras sobre la participación de estas personas en actividades ilícitas.
Operativo de EE.UU. en el Caribe deja cuatro fallecidos
Applying total systemic friction on the cartels.
On March 25, at the direction of #SOUTHCOM commander Gen. Francis L. Donovan, Joint Task Force Southern Spear conducted a lethal kinetic strike on a vessel operated by Designated Terrorist Organizations. Intelligence confirmed… pic.twitter.com/VTzo4wkbpG
— U.S. Southern Command (@Southcom) March 25, 2026
La situación plantea interrogantes sobre la soberanía de los países de la región. La calificación de “narcoterroristas”; sin un proceso judicial ni identificación, así como la ejecución de acciones letales basadas únicamente en información propia, contrasta con principios fundamentales de justicia y con el respeto al derecho internacional.
Asimismo, la falta de pruebas sólidas para sustentar las acusaciones y justificar estos operativos militares incrementa la preocupación en la región. Esto refuerza la necesidad de verificar los hechos y presentar evidencia antes de ejecutar cualquier intervención armada.
Por otro lado, la política de “presión sistémica total” impulsada por Estados Unidos podría incidir en la estabilidad de zonas clave; sin evidenciar un plan integral que aborde las causas sociales y económicas del narcotráfico.


















