La tensión en Medio Oriente sigue en aumento luego de que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, asegurara que el Ejército estadounidense “controla el destino de Irán”, en medio de una creciente confrontación con la República Islámica.
Durante una rueda de prensa, el funcionario afirmó que Washington tiene la capacidad de intervenir de manera decisiva en el conflicto. “Podemos controlar cualquier cosa”, sostuvo, al referirse a recientes operaciones militares como el ataque a la isla de Jarg, un punto clave para las exportaciones energéticas iraníes.
En ese contexto, Pete Hegseth instó a Teherán a “tomar las decisiones correctas” y a cesar los ataques contra aliados árabes en la región. Además, acusó a Irán de usar la energía como herramienta de presión durante décadas y defendió las acciones militares de Israel en su territorio.
El conflicto se intensificó tras la ofensiva conjunta que iniciaron el 28 de febrero Estados Unidos e Israel, con el objetivo declarado de neutralizar amenazas estratégicas iraníes. Los bombardeos mataron al líder supremo, Alí Jameneí, junto a altos mandos militares.
Escala la tensión: Washington amenaza a Irán en plena guerra

Después, Mojtabá Jameneí asumió el poder, marcando un giro en el liderazgo en plena crisis. En respuesta, Irán lanzó múltiples ataques con misiles balísticos y drones contra objetivos israelíes y bases estadounidenses en Medio Oriente.
Entre los hechos más recientes, Irán atacó instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos en países del Golfo, lo que elevó el riesgo de una escalada regional.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue con preocupación el conflicto, que ya impacta la seguridad energética global y la estabilidad política de la región. La posibilidad de una confrontación más amplia sigue latente, con potencias que endurecen cada vez más su discurso.

















