
En una noche en la que los All-Stars y futuros miembros del Salón de la Fama entusiasmaron a los aficionados y entre sí hasta el último out, Aaron Judge proclamó que el Clásico Mundial de béisbol se había convertido en el mayor evento del deporte.
“Es más grande y mejor que la Serie Mundial. La pasión que tienen estos aficionados, representando a su país, representando a algunos de sus jugadores favoritos, no se parece a nada”, afirmó el capitán de Estados Unidos afirmó tras una victoria 2-1 en semifinales sobre la República Dominicana que se definió con el último lanzamiento de la noche del domingo.
La tradición estadounidense de la sobriedad, en un equipo liderado por Judge y Bryce Harper, se exhibió frente al estilo latino en un conjunto con Juan Soto y Vladimir Guerrero Jr. Cuando Junior Caminero conectó un jonrón ante Paul Skenes para poner al frente a los dominicanos en la segunda entrada, lo celebró con un bat flip por encima del hombro.
Nada como representar a tu país en el Clásico
Ante una multitud de 36.337 personas en el IoanDepot park, Estados Unidos remontó el déficit con jonrones en la cuarta entrada: Gunnar Henderson se la sacó a Luis Severino y Roman Anthony lo hizo ante Gregory Soto.
Anthony, el jugador estadounidense más joven a sus 21 años, había comprado una entrada para la final del Clásico de 2023 en Miami y observó desde las gradas cómo Japón venció a Estados Unidos 3-2.
“Cuando vienes al Clásico aquí, sueñas con representar a este país y estar aquí la próxima vez”, indicó.
Los relevistas estadounidenses permitieron dos hits en cuatro entradas y dos tercios, rematadas por Mason Miller, que superó las 100 mph y lanzó 13 de 22 pitcheos a esa velocidad. El último lanzamiento de Miller pareció bajo para la cuarta bola a Geraldo Perdomo, pero el umpire principal Cory Blaser señaló con énfasis el strike tres.
Mason Miller slams the door for Team USA! #WorldBaseballClassic pic.twitter.com/b2mAGD07YT
— World Baseball Classic (@WBCBaseball) March 14, 2026
Nota tomada de AP.

















