Después de una intensa jornada legislativa; la Cámara de Diputados aprobó la reforma al artículo 123 constitucional y redujo la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales; en lo que legisladores calificaron como un cambio histórico en materia laboral. La iniciativa obtuvo 469 votos a favor en lo general por parte de todas las bancadas y sumó 411 votos en lo particular.
La modificación establece que la reducción será gradual y comenzará a aplicarse a partir de 2027; disminuyendo dos horas por año hasta alcanzar las 40 horas en 2030. Desde la bancada de Morena se argumentó que el esquema progresivo permitirá a las empresas, especialmente micro, pequeñas y medianas, ajustar costos y procesos sin impactos abruptos en su operación.
El vicecoordinador Pedro Haces señaló que la reforma busca equilibrar productividad y bienestar, evitando que el crecimiento económico se sostenga sobre el desgaste permanente de los trabajadores. Asimismo, se afirmó que el cambio otorgará mayor certeza jurídica respecto a los límites del trabajo extraordinario.
Durante la discusión, legisladores del Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional y Movimiento Ciudadano presentaron reservas al considerar que la redacción no garantiza explícitamente dos días de descanso por cada cinco laborados. No obstante, la mayoría desestimó las propuestas y mantuvo el texto previamente aprobado por el Senado.
México se encamina a transformar su modelo laboral

La nueva fracción IV del artículo 123 establece que la jornada será de 40 horas semanales “en los términos que disponga la Ley Federal del Trabajo” y que deberá otorgarse al menos un día de descanso. Además, se precisa que el trabajo extraordinario no podrá exceder 12 horas a la semana, distribuidas hasta cuatro horas diarias en un máximo de cuatro días.
En caso de superar ese límite, las empresas deberán pagar un 200 por ciento adicional del salario correspondiente y queda prohibido imponer horas extras a menores de 18 años. El decreto fue enviado a los congresos estatales para su ratificación. De concretarse, México iniciará una transición laboral gradual que promete reconfigurar la dinámica productiva del país en los próximos años.

















