El hallazgo de bóvedas dañadas, con exposición de ataúdes y restos humanos, ha generado alarma entre pobladores del departamento de Carazo, específicamente en el cementerio municipal de Jinotepe, conocido como Campo Santo Getsemaní.
Según información preliminar, las bóvedas afectadas se ubican en el área del cementerio viejo y datan de hace aproximadamente 50 años.
En un primer momento, el hecho fue reportado como una posible profanación; sin embargo, personas vinculadas al lugar señalaron que se trata de estructuras muy antiguas; con deficiencias en su construcción, que han colapsado debido al deterioro natural por el paso del tiempo.
Un trabajador del cementerio municipal explicó que, si bien las bóvedas son muy antiguas y han sufrido desgaste con los años, la situación se agravó tras el movimiento sísmico del pasado miércoles, lo que provocó grietas, desplazamiento de losetas y hundimientos.

Colapso de bóvedas en Jinotepe desata alarma y sospechas de profanación
“Esto se da a partir del temblor sucedido el miércoles, pero también es una mala construcción. Esta bóveda es de 1975; los familiares ni siquiera se presentan y esto ocurre cuando no se da mantenimiento”; dijo.
Un vecino del cementerio viejo manifestó que es necesario que las autoridades realicen una supervisión efectiva en lo que respecta a la construcción y mantenimiento de las bóvedas. Agregó que algunas personas que trabajan de forma permanente en el cementerio, en labores de albañilería; “por ganar y acaparar trabajo, le dan gato por liebre a la gente”.
Asimismo, señaló que es urgente reforzar la vigilancia del cementerio, ya que constantemente ingresan personas ajenas al lugar. “A toda hora entran vagos que andan como cabros, brincando de bóveda en bóveda”, expresó.
Las autoridades y la comunidad esperan una evaluación técnica que permita determinar las acciones necesarias para garantizar la seguridad y el respeto al camposanto en el departamento de Carazo.

















