Los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) no podrán realizar arrestos en el estado de Oregón sin una orden judicial; salvo en casos excepcionales donde exista un riesgo real; inmediato y verificable de fuga. Así lo determinó el juez federal Mustafa Kasubhai; como medida preliminar en el marco de una demanda colectiva contra los protocolos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) relacionados con las redadas migratorias.
El fallo responde a una acción legal presentada por organizaciones defensoras de los derechos civiles, que denunciaron prácticas sistemáticas de detenciones arbitrarias. En su resolución, el magistrado afirmó que existe “amplia evidencia” de un patrón de arrestos sin orden judicial y sin pruebas suficientes que justifiquen la privación de libertad de las personas intervenidas.
Kasubhai calificó las actuaciones del ICE como “violentas y brutales” y advirtió que estas prácticas contradicen principios fundamentales del Estado de derecho, al vulnerar garantías constitucionales básicas como el debido proceso y la protección frente a detenciones arbitrarias.
Con esta decisión; Oregón se suma a Colorado y Washington D.C., jurisdicciones donde la Justicia ya ha limitado la facultad del ICE para realizar arrestos sin orden judicial y sin demostrar un riesgo concreto de fuga. En el caso de Minnesota; una demanda similar se encuentra en curso; en un contexto marcado por protestas masivas contra la dureza de las redadas migratorias.
Oregón se suma a estados que restringen acciones del ICE

El Gobierno federal ha apelado los fallos emitidos en Washington D.C. y Colorado, por lo que se prevé que el debate legal continúe en instancias superiores. Mientras tanto; la resolución en Oregón representa un nuevo revés judicial para la política migratoria restrictiva y refuerza el rol de los tribunales en la supervisión de las acciones de las agencias federales.

















