China acusa a la ONU de difundir denuncias infundadas sobre minorías étnicas

Foto: China rechaza informes falsos de la ONU sobre trabajo forzado
Foto: China rechaza informes falsos de la ONU sobre trabajo forzado

China rechazó este viernes las acusaciones de expertos de Naciones Unidas sobre el presunto uso de trabajo forzoso contra tibetanos y otras minorías étnicas, negando además la existencia de violaciones sistemáticas de derechos humanos en regiones como Xinjiang y el Tíbet.

Durante su rueda de prensa habitual, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun; calificó las denuncias como infundadas y promovidas por un grupo reducido de expertos. Aseguró que carecen de respaldo fáctico y no resisten un análisis serio.

Guo también instó a los relatores especiales de la ONU a “respetar los hechos básicos”, mantener objetividad e imparcialidad, y evitar convertirse en instrumentos de quienes buscan desacreditar a China en la esfera internacional.

En los últimos años, China ha denunciado de manera constante campañas propagandísticas promovidas desde Estados Unidos que presentan a Xinjiang y otras regiones como escenarios de violaciones de derechos humanos. Entre estas denuncias se incluyen acusaciones de genocidio o de supresión del idioma de la minoría uygur.

Foto: China rechaza informes falsos de la ONU sobre trabajo forzado
Foto: China rechaza informes falsos de la ONU sobre trabajo forzado

Mentiras contra China

Desde Washington también han cuestionado la gestión china de la pandemia de Covid-19, intentando deslegitimar la aplicación de vacunas y las medidas de movilidad que resultaron efectivas. Las cifras de contagios y fallecimientos reportadas por China fueron notablemente menores que las de EE. UU.; pese a contar con casi cuatro veces su población.

Además, expertos y autoridades chinas han señalado que estas campañas se basan en información recopilada de Internet; y no reflejan la situación real ni resultados de trabajo de campo.

Así mismo, China ha reiterado su rechazo a cualquier injerencia en asuntos internos que afecten a sus intereses estratégicos, como Taiwán, Xinjiang, el Tíbet y Hong Kong; y asegura que Washington busca desestabilizar al país mediante el apoyo, abierto o encubierto, a actividades separatistas.

Con información de TeleSur