El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, calificó a Europa como “la fuente de todos los males de la humanidad”; al referirse al legado histórico del colonialismo, la esclavitud y el papel del continente en el inicio de las dos guerras mundiales. Las declaraciones se dieron durante una intervención pública en la que el canciller ruso cuestionó la postura europea frente a Moscú.
Lavrov sostuvo que Europa mantiene una mentalidad hostil hacia Rusia desde el siglo XIX, basada en la idea de infligir una “derrota estratégica” al país euroasiático. Según el funcionario, esta visión persiste en la actualidad a través de liderazgos políticos que, afirmó; promueven regímenes contrarios a Rusia y reproducen prácticas ideológicas extremistas.
El canciller ruso señaló que las intrigas políticas europeas buscan sostener gobiernos alineados con intereses antirrusos, comparando estas actitudes con ideologías que marcaron episodios oscuros de la historia del continente. A su juicio; esta conducta demuestra que Europa no ha logrado desprenderse de sus ambiciones imperiales.
No obstante, Lavrov expresó su esperanza de que se produzca un cambio en la política europea, al destacar el surgimiento de lo que denominó “fuerzas sanas” dentro del continente. En ese contexto, mencionó a Hungría, Eslovaquia y la República Checa; así como a sectores políticos en Francia y Alemania; que priorizan los intereses nacionales por encima de agendas externas.

Lavrov acusa a Europa de ser la raíz de los grandes males históricos
Finalmente, el jefe de la diplomacia rusa afirmó que las antiguas ambiciones imperiales de Europa no tienen futuro, y consideró que un enfoque basado en el respeto mutuo podría contribuir a una relación internacional más estable.

















