La Asamblea Nacional avanza en la aprobación en segunda legislatura de reformas clave a la Constitución Política de la República de Nicaragua, específicamente al artículo 125, que establece el fortalecimiento de la Policía Nacional al precisar la facultad presidencial de nombrar a los jefes de las fuerzas policiales; así como otorgar grados superiores y designar cargos estratégicos conforme a la ley.
De igual manera, se aprobó la reforma al artículo 118, que reviste una importancia trascendental en la lucha frontal contra la corrupción; estableciendo el deber de todos los funcionarios públicos de administrar, conservar y rendir cuentas sobre los fondos y bienes del Estado.
Estos son pasos decisivos para su definitiva entrada en vigencia y aplicación obligatoria en todas las instituciones y organismos del Estado.
La reforma al artículo 125 expresa que:
«Son atribuciones de la Presidencia de la República, las siguientes: (…)
10) Nombrar a dos Jefes de las Fuerzas Policiales de la República de Nicaragua de entre los miembros de la Jefatura Nacional; a los Subdirectores y subdirectoras generales y al Inspector o Inspectora General. Otorgar los grados de Primer Comisionado o Primera Comisionada y Comisionados o Comisionadas Generales. Así como nombrar a la o el Comisionado General del Ministerio del Interior. Todo de conformidad con la Ley de la materia. (…)»

Seguridad y mayor organización en Nicaragua
Esta actualización garantiza claridad normativa, orden jerárquico y estabilidad en la estructura de mando; elementos esenciales para la defensa de la seguridad, la paz social y la gobernabilidad.
Por su parte, la reforma al artículo 118 reviste una importancia trascendental en la lucha frontal contra la corrupción y el fortalecimiento de la ética pública en Nicaragua.
“No existe una Constitución en la región centroamericana y México que tenga a nivel o de rango constitucional la protección, preservación y cuidado de los bienes y caudales públicos. Existen leyes ordinarias, como también nosotros las hemos tenido, pero esta disposición de elevar al rango constitucional la protección y cuidado de los bienes y de los recursos del pueblo de Nicaragua es algo que no se puede dejar pasar de noche»; expresó Walmaro Gutiérrez, diputado de la Asamblea Nacional.
«Estamos dejando claro que los bienes del pueblo son bienes sagrados; todos y todas estamos obligados, mandados por la Constitución Política, a cuidar y preservar el erario nacional»; continuó.

Combate férreo contra la corrupción
«Se acabó este tema de que el común denominador era hacerse funcionario público para hacerse millonario de la noche a la mañana. Aquí hay un poderosísimo mensaje de combate frontal y decidido contra la corrupción a todos”; concluyó.
Con su aprobación en segunda legislatura, Nicaragua consolida un marco constitucional más sólido, orientado a la buena gobernanza, la seguridad institucional y la defensa del patrimonio del pueblo.


















