En un ambiente de alta tensión diplomática y política, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvo este jueves un encuentro con el embajador de la República Popular China en Caracas, Lan Hu. El objetivo fue reafirmar los lazos con la potencia asiática y agradecer su respaldo frente a la crisis más reciente que sacude al país caribeño.
Durante el diálogo, Rodríguez expresó “nuestro sincero agradecimiento por su condena al secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, así como a las agresiones contra Venezuela”; palabras difundidas en sus redes oficiales y medios estatales.
La mandataria destacó la “posición firme y consecuente de China al condenar enérgicamente la grave violación del derecho internacional y de la soberanía venezolana”; un gesto que Caracas interpreta como un ejemplo de solidaridad frente a lo que considera un atropello a sus instituciones y a su pueblo.
El Gobierno venezolano subrayó que este respaldo del gigante asiático fortalece el orden multipolar y promueve el respeto al derecho internacional y al principio de autodeterminación de los pueblos; ideas recurrentes en la narrativa oficial frente a la intervención extranjera.
Delcy Rodríguez y el embajador de China en Venezuela
Por su parte, la portavoz de la Cancillería china, Mao Ning; reafirmó que Venezuela es un “Estado soberano que ejerce continuamente plena soberanía sobre sus recursos naturales y la actividad económica en su conjunto”. Ning calificó además las acciones del Gobierno estadounidense como una “grave violación del derecho internacional” y un atentado contra la soberanía venezolana.
Este gesto de apoyo se produce en medio de marcada presión internacional tras la reciente captura del presidente Maduro por fuerzas extranjeras y el recrudecimiento de disputas diplomáticas; un escenario que ha puesto a prueba las alianzas tradicionales de Caracas.


















