Un grupo de representantes demócratas en el Congreso estadounidense cuestionó las recientes acciones de la administración Trump en Venezuela, que incluyeron bombardeos a diversas localidades y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente, Cilia Flores.
Los legisladores denunciaron que los ataques se realizaron sin previo aviso, aumentando las tensiones entre el Ejecutivo y el Congreso.
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El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, y el líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, emitieron un comunicado solicitando que los congresistas fueran informados “a principios de la próxima semana”.
Gregory Meeks, miembro de mayor rango del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, afirmó que no recibió ninguna notificación y que se enteró de los hechos por los medios de comunicación.
#ENVIDEO📹 | Pueblos del mundo se han movilizado en una demostración de solidaridad y unidad, en defensa de la dignidad y soberanía venezolana, en una sola voz exigen la liberación del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, secuestrados por los… pic.twitter.com/zWm11AuGRY
— teleSUR TV (@teleSURtv) January 5, 2026
Demócratas piden destitución de Trump tras caso en Venezuela
Algunos legisladores, como la congresista Delia Ramirez, solicitaron que Trump sea sometido a juicio político y propusieron una resolución para limitar las facultades presidenciales en asuntos bélicos. Dan Goldman calificó los ataques como una violación constitucional que podría derivar en un juicio político.
Otros miembros del partido, como Jared Huffman, describieron las acciones como “verdaderamente insanas” y señalaron que el país podría estar entrando en el terreno de la vigésimo quinta enmienda; que establece procedimientos para separar a un presidente de su cargo.
Incluso algunos republicanos expresaron críticas. Brian Fitzpatrick afirmó que “el único país que Estados Unidos debería ‘dirigir’ son los propios Estados Unidos”; cuestionando la intervención en Venezuela.
El presidente Trump justificó la falta de notificación al Congreso, alegando que existía riesgo de filtraciones y de poner en peligro a las tropas estadounidenses. La acción marca una escalada significativa en la política de Estados Unidos hacia Venezuela; que ya había generado tensiones y cobrado vidas en operaciones anteriores en el Caribe y el Pacífico.



















