El papa Francisco realizó una visita sorpresa este domingo a un barrio humilde de las afueras de la capital italiana con una gran presencia de inmigrantes de América Latina.
De camino a una parroquia del barrio de Tiburtina, el sumo Pontífice pidió a sus ayudantes que se desviaran para visitar la zona.
Cercado por vecinos, que salieron de sus chabolas de hormigón, madera y chapa, el papa Francisco les preguntó sobre cuántos de ellos hablaban español.
«¡Todos! ¡Todos!», gritaron las personas que se habían reunido, muchas de ellas de Perú y Ecuador, informa Infobae.

















