Las últimas declaraciones del presidente estadounidense, Barack Obama, están destinadas a dividir a la élite gobernante rusa, según el analista geopolítico William Engdahl.
En una entrevista concedida a CNN la semana pasada, el mandatario estadounidense resaltó que Rusia debe su crecimiento económico de los últimos años a la influencia de EE.UU. y a las fructíferas relaciones que él mantenía con el expresidente ruso Dmitri Medvédev.
«Es obvio, a mi juicio, que de esta manera Obama está llamando a los partidarios del mercado libre en el aparato estatal ruso a oponerse a Putin», señaló a RT el politólogo William Engdahl, quien calificó esta táctica de «estúpida».
«Pero las estupideces últimamente son típicas de Washington: tanto en la lucha contra el Estado Islámico como en Siria, Irak y Ucrania», agregó el experto.

















