La supuesta ofensiva contra el Estado Islámico (EI) en el territorio sirio, anunciada por el presidente estadounidense, Barack Obama, resulta contradictoria para el Gobierno sirio, ya que al tiempo que autoriza los bombardeos contra el EI está también dispuesto a armar a la oposición del presidente Al Assad.
El viceministro sirio de Relaciones Exteriores, Faisal Mekdad, advirtió que cualquier ataque contra territorio sirio con el pretexto de combatir el terrorismo sin la aprobación del Gobierno será considerado una agresión.
Sostuvo que para acabar con el terrorismo hay que respetar la independencia y la soberanía de los Estados y la coordinación con sus autoridades.
«El uso del tema del terrorismo para crear alianzas apunta al logro de propósitos geopolíticos y no tiene nada que ver con la lucha contra el terrorismo», señaló el vicecanciller en alusión a la coalición impulsada por Washington.
Mekdad destacó la necesidad de coordinar con las autoridades de Damasco y Bagdad la lucha contra la organización extremista Estado Islámico (EI).
Denunció que el respaldo brindado a los extremistas por parte de Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos, Turquía, Qatar y Arabia Saudita permitió el surgimiento del EI y del Frente al Nusra, brazo de Al Qaeda en Siria.
Esta semana, el presidente estadounidense, Barack Obama, anunció la intensificación de los ataques aéreos contra posiciones del EI en Iraq y Siria.

















