Las padres de las más de 200 niñas que fueron secuestradas por la secta radical islámica Boko Haram en el nordeste de Nigeria han comenzado a comprobar que sus hijas están vivas justo cuando se cumple hoy un mes de cautiverio.
Lo están haciendo a través del video divulgado esta semana por la milicia, en el que un centenar de ellas aparecen ataviadas con vestimenta islámica y recitando fragmentos del Corán.
Por el momento, según informó hoy la prensa nigeriana, ha habido 77 identificaciones positivas tras un visionado conjunto que se llevó a cabo anoche en Maidaguri, la capital del estado norteño de Borno, donde las menores fueron secuestradas.
Entretanto, el Ejército nigeriano, apoyado fundamentalmente por medios y militares estadounidenses especializados, ha intensificado la búsqueda de las menores, operación que cada día suma más refuerzos internacionales.
El Reino Unido ha ofrecido al Gobierno de Nigeria incrementar su cooperación con el envío de soldados y aviones de vigilancia, según anunció hoy el primer ministro británico, David Cameron.
El presidente del Senado de Nigeria, David Mark, aseguró hoy que el Gobierno federal garantizará el rescate de las estudiantes.
Frente a las declaraciones de varios portavoces gubernamentales que no descartaron ayer la opción de negociar con Boko Haram que ha condicionado la liberación de las niñas a la excarcelación de sus presos, Mark mantuvo que «Nigeria no negociará con terroristas bajo ninguna circunstancia».
Boko Haram lucha por imponer su interpretación de la «sharía» o ley islámica en Nigeria país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur y mantiene una sangrienta campaña armada que ha causado más de 3.000 muertos desde 2009.
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