
Un tiroteo que se ha producido este 24 de abril en un punto de control de las autodefensas rusófonas de la ciudad ucraniana de Sláviansk ha dejado al menos cinco muertos y varios heridos. Según testigos, cerca de la localidad se encuentran vehículos blindados y tanques que intentan entrar en la ciudad: se calcula que once unidades del Ejército ucraniano han sido enviadas a Sláviansk. El derramamiento de sangre en Ucrania «es el resultado de una política irresponsable que se apoya en grupos de nacionalistas radicales e incluso en neonazis a quien se habría debido desarmar», ha declarado Lavrov durante su rueda de prensa de hoy.

















