La Policía Militar de Río de Janeiro decidió expulsar y procesar ante la Justicia a 43 agentes acusados de extorsionar a pequeños comerciantes a fin de garantizarles la protección debida.
La información fue confirmada por fuentes oficiales el cual indica que los policías expulsados operaban en la zona de Bangú, en la empobrecida zona oeste de la ciudad que en 2016 será sede de los Juegos Olímpicos.
Además de extorsionar a comerciantes, los agentes expulsados también permitían las operaciones de taxis o autobuses que operaban sin las debidas licencias y que, en algunos casos, incluso trabajaban para bandas del tráfico de drogas.

















