Con un concierto en el que deleitó con sus éxitos de siempre, ofreció estrenos e hizo un homenaje a su padre Vicente, el mexicano Alejandro Fernández se convirtió en el primer cantante pop mexicano en presentarse en el Teatro Real de esta capital.
En el emblemático teatro de la Ópera de Madrid, considerado uno de los más importantes de España y de Europa, el mexicano tuvo una presentación única, histórica e irrepetible en el marco de la gira en España de su disco Confidencias.
En un teatro casi lleno, con un aforo de mil 746 butacas, el cantante, conocido como «El Potrillo», salió con un traje casual, oscuro, con camisa blanca y corbata aperlada, para iniciar con Cóncavo y convexo, un concierto de casi tres horas de duración.
Los fans de siempre de Fernández fueron fieles, corearon las canciones, pero los españoles se emocionaron y dedicaron largos aplausos cuando el mexicano interpretó canciones como Te quiero, te quiero, que hizo famosa en España Nino Bravo, fallecido en 1973.
Lo mismo ocurrió con Hoy tengo ganas de ti, que fue hecha famosa en su momento por el español Miguel Gallardo.
A la mitad del concierto llegó Si tú supieras, con arreglos nuevos y con mucho guiño español, para dar paso poco a poco al mariachi y al «Potrillo» vestido de charro completo.
Sostuvo que «como México no hay dos» y refirió el tequila, los paisajes, el folklore y las mujeres para destacar las riquezas del país azteca.
Alejandro Fernández, quien también fue acompañado en su concierto por la Orquesta Filarmónica de España, despidió su concierto donde rindió un homenaje a su padre, Vicente Fernández.
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