Miley Cyrus no parece tener límites en su búsqueda de controversia. Si su gira Bangerz Tour ya había sido acusada de pornográfica, esta vez ha dejado claro que lo suyo es mucho más que erotismo y sensualidad sobre el escenario.
El pasado fin de semana ejecutó un amplio abanico de escenas explícitas durante un concierto en la discoteca G-A-Y de Londres. Para ello se valió de un muñeco inflable, al que practicó una felación y una simulación de coito. Otro de los protagonistas fue un enorme Pene, al que cabalgó y besó su punta. No faltaron los habituales besos con lengua a sus compañeras de escenario.
La ex Hannah Montana sorprendió a uno de sus amigos en el escenario, le felicitó por su cumpleaños con un pastel y le dijo: «Ya sabes, todo el mundo es un poquito gay, es la verdad», publicado la web especializada TMZ. «Todo el mundo es gay, todo lo que se necesita es un cóctel. Y si no funciona, échale algo a su bebida, es lo que siempre hago», sugirió a su público.
Esa misma semana también encendió la polémica con otra sugerencia a su público, en la que les recomendaba que dejaran de fumar tabaco y fumaran hierba
Rudy A. Mora
















