Punch, un macaco de siete meses nacido en el zoológico de Ichikawa, cerca de Tokio, ha captado la atención internacional tras ser abandonado por su madre y apartado del grupo, según informó The New York Times. Su historia se viralizó después de que imágenes del pequeño junto a un peluche de orangután, acompañado de la etiqueta #HangInTherePunch, circularan por redes sociales; generando una ola de empatía y apoyo global.
Desde su nacimiento en julio de 2025, la vida de Punch estuvo marcada por el aislamiento. Los cuidadores del zoológico explican que el abandono probablemente se debió a un parto complicado y a una ola de calor, factores que pueden desencadenar este tipo de comportamiento en los macacos. La madre de Punch, de apenas cuatro años y primeriza; enfrentó dificultades para asumir la crianza en esas condiciones.
Al quedar solo, Punch dependió del personal del zoológico para recibir atención y compañía. Los intentos de reintegrarlo al grupo en enero mostraron lo complejo del proceso: los adultos lo rechazaban y el pequeño pasaba largos periodos aislado. En este contexto, la presencia del peluche se volvió determinante para su bienestar.
Según Shunpei Miyakoshi, cuidador del zoológico, los macacos jóvenes necesitan a sus madres para sentirse seguros y desarrollar su musculatura. Se probaron varias alternativas, desde toallas enrolladas hasta una jirafa de juguete, pero fue el peluche de orangután Djungelskog, de IKEA, el que logró transmitirle seguridad y compañía. Punch lo abraza y lo arrastra por la montaña de monos, mostrando afecto y dependencia.
De abrazar un peluche… a tener una nueva familia 🐒
Punch fue rechazado al nacer y encontró consuelo en un 🧸 que no soltaba.
Las imágenes se volvieron virales
Hoy ya convive con otros monos que lo aceptaron en su grupo.
A veces, la resiliencia empieza con un abrazo❤️🩹 pic.twitter.com/o87ZlmbT5w
— Fund Telmex Telcel (@fundaciontelmex) February 19, 2026
La historia viral de Punch
La historia de Punch se volvió viral gracias a la campaña en redes sociales del zoológico de Ichikawa, donde la etiqueta #HangInTherePunch permitió a usuarios de todo el mundo mostrar su apoyo.
Recientemente, Punch ha sido observado interactuando con otros monos y recibiendo cuidados, lo que indica avances en su integración social. Este fenómeno ha atraído a un número récord de visitantes: el último fin de semana, aproximadamente 8.000 personas acudieron al zoológico; más del doble que el mismo período del año anterior.
El caso también impactó en el mercado: la demanda del peluche Djungelskog aumentó en Japón, Estados Unidos y Corea del Sur, aunque IKEA no ha divulgado cifras oficiales. Los especialistas del zoológico destacan que la combinación de edad materna; inexperiencia y condiciones ambientales influyen en el abandono de crías.
Pese a la viralidad y el interés comercial, cuidadores y responsables de IKEA insisten en que la prioridad sigue siendo el bienestar de Punch, quien sigue recibiendo apoyo gradual y adaptándose a su entorno; convirtiéndose en un símbolo de resiliencia y cuidado animal.


















