Mark Zuckerberg, fundador y director ejecutivo de Meta; se presentó ante un jurado en Los Ángeles para defender las prácticas de verificación de edad de Instagram, en un juicio que podría marcar un precedente para la industria tecnológica.
La demanda, presentada por K.G.M., una joven de 20 años, acusa a Meta y Google de diseñar productos que generan adicción, afectando la salud mental de los usuarios desde edades tempranas.
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Durante su testimonio, Zuckerberg subrayó que Instagram nunca ha permitido el acceso a menores de 13 años; y que la compañía sigue políticas claras para proteger a los usuarios jóvenes.
Sin embargo, admitió que algunos usuarios mienten sobre su edad para acceder a la plataforma. Los abogados de la demandante presentaron documentos que indicaban que para 2018 aproximadamente 4 millones de usuarios de Instagram eran menores de 13 años en EE.UU.

Mark Zuckerberg rompe el silencio
El juicio, que inició el 9 de febrero en el Tribunal Superior de Los Ángeles, ha reunido a decenas de padres que responsabilizan a Meta por los efectos de las redes sociales en sus hijos, incluyendo depresión y suicidio. Lori Schott, madre de una víctima; aseguró que espera que las compañías sean responsables por crear productos adictivos que dañan la salud mental de los jóvenes.
Además de Instagram, la demanda de K.G.M. incluye a Snapchat y TikTok; aunque estas últimas alcanzaron acuerdos extrajudiciales antes de iniciar el juicio. Meta también enfrenta un caso paralelo en Nuevo México, donde se le acusa de permitir contenido dañino para menores y de no protegerlos adecuadamente de depredadores.

Finalmente, el testimonio de Mark Zuckerberg se considera el más mediático hasta ahora y podría influir en unas 1.500 demandas similares en Estados Unidos; consolidando un debate crucial sobre responsabilidad de las redes sociales y la protección de la juventud en la era digital.

















