Dependiendo de las vivencias que hayas tenido al ser madre, quizá hay algunas cosas que te gustaría hacer de distinta forma si tuvieras la oportunidad de ser mamá otra vez. No todos los embarazos son iguales, ni podemos llevarlos del mismo modo. A veces las circunstancias no son planificadas o aunque así lo fueran, tampoco podemos disfrutarlas tanto como esperábamos.
Para algunas madres los primeros años de maternidad se nos han pasado volando, no hemos tenido la oportunidad de disfrutar de instantes o situaciones tal y como podríamos hacerlo hoy, aunque tuviéramos las mismas preocupaciones o pasáramos por idénticas circunstancias, seguro todo podría vivirse bajo otra perspectiva. Reflexionar acerca de ello, puede ser útil en el caso de que te estés planteando ser mamá otra vez.
1. Ser menos ansiosa
Como mamá primeriza estás ansiosa, quieres que tu bebé comience a gatear ahora, una vez que lo hace comienzas a pensar cuándo caminará y te gustaría que ocurriera al día siguiente, también que ya mismo coma sólidos, le terminen de salir los dientes… Y una larga lista de procesos naturales relacionados con su desarrollo que quieres que tengan lugar en el acto. De ser mamá otra vez, todo esto sería ideal tomarlo con calma, disfrutando de cada cambio evolutivo sin más.
2. Brindarle a mi bebé una mejor alimentación
En mi época y en el lugar en el que vivía, no era necesario hablar de comida orgánica; mucho de lo que consumíamos era naturalmente así. Sin embargo se comía bajo la perspectiva de lo que era rico, no tanto en función de lo que era más saludable. Y si bien las comidas eran caseras, había muchos alimentos de los cuales al día de hoy prescindo y los prepararía diferente si tuviera un bebé.
3. Tomar más fotos
No es mi caso, me encanta tomar fotos y mis hijos tienen miles. Pero sé de muchas mamás que apenas han capturado instantes únicos e irrepetibles de la vida de sus hijos, y que darían cualquier cosa por volver el tiempo atrás para hacerlo.
4. Practicar ser una mamá Zen
Sí, la paciencia, la calma y tranquilidad en todo momento para atender a nuestros bebé son el estado que todas quisiéramos tener. La mayoría de las veces no es así, siempre hay prisas por un motivo u otro, cuando no es que hay que limpiar todo porque nuestro baby dio vuelta el plato de comida sobre su ropa, es porque lo tiró al piso. De ser mamá otra vez, el tiempo se detendría en muchos aspectos.
5. Dar más atención
Me hubiera gustado trabajar menos para no haber tenido que alejarme durante algunas semanas de mis hijos aunque eso también hubiera significado menos cosas materiales, pero creo que hoy tendría la satisfacción de no haberme perdido de nada. También el hecho de hacer cincuenta cosas a la vez incluso escucharlos. La vida me ha dado otra oportunidad, y con el tercero no es así. Muchas veces le digo ahora no; si no es urgente hablamos luego o, si puedo lo dejo todo para escucharle. Pero la atención es absoluta cuando lo hago, no hay interferencias y creo que es mejor así.

















