¿Ser infiel o pareja liberal?

Una pareja que se ha comprometido a pasar la vida juntos puede verse erosionada por el problema más común: el aburrimiento y la rutina sexual. Muchas parejas aseguran que, si bien el amor persiste, el sexo debe someterse a nuevos experimentos y sensaciones, y es en este punto cuando estas optan por dos vías; ser infiel o liberal.

Una sociedad mal enseñada

Partiendo de la base de que existen numerosos modos de refrescar la vida sexual de una pareja sin tener que recurrir a un tercero, muchas de ellas llegan a ese punto en el que les apetece realizar ciertas fantasías que escapan al alcance de la otra persona. La vía más «clásica» es la infidelidad. Miles de casos y motivos, pero todo se resume a la necesidad de una persona por satisfacer su rutina sexual, véase por aburrimiento, por las constantes excusas de la otra persona o por, y este es el principal problema, la falta de comunicación en la pareja, especialmente a la hora de abordar problemas sexuales.

Durante la infidelidad, la persona con la que mantenemos relaciones sexuales suele ser, en la mayoría de los casos, tratada como un objeto, pues tanto el miedo a perder a nuestra pareja como el amor que creemos profesarle no nos permiten darnos cuenta de que, posiblemente, lo que debamos hacer es buscar la soltería de nuevo.

La infidelidad está vista por la sociedad como algo común y reprochable, pero lo cierto es que muchos lo siguen haciendo en secreto, resultando uno más de las hipócritas costumbres conyugales del mundo. Porque como bien dice el dicho «Ojos que no ven, corazón que no siente».

Ser infiel vs. Ser liberal

Sin embargo, ser una pareja liberal es totalmente lo contrario y tiene su base en la anteriormente comentada comunicación entre dos personas que se aman. Exponer el problema y buscar una solución es cosa de parejas maduras, que dialoguen y elijan el mejor modo de finiquitar la monogamia en pos de una vida sexual más variada.

Una de las opciones más conocidas es la pareja swinger, la cual realiza intercambios de pareja en ambientes más privados como hoteles y cruceros. Numerosos bares de swingers ponen a disposición del cliente noches temáticas, jacuzzi, cena, encuentros en jardines y un amplio plantel de personas con nuestra misma ideología de forma más discreta a ojos de una sociedad que quizás aún no esté preparada para este nuevo paso en las relaciones.

Otra de las típicas opciones es la de permitir a la otra persona que busque sexo durante días específicos, la celebración de orgías con personas de mismos intereses o los tríos cuando una de las personas es bisexual.

El dilema de ser infiel o liberal en pareja se sostiene en la percepción de la sociedad hacia un problema que afecta a numerosas parejas y que suele desembocar en faltas de respeto, daño o una consecuente ruptura. Quizás la poligamia sea compatible con el amor, quizás sea nuestro deber estimular el sexo con nuestra pareja sin buscar a terceros, pero eso es algo que nunca podremos conseguir sin madurez ni comunicación.