Jamie Foxx, quien protagoniza «The Amazing Spider-Man 2», sabe algo de la doble vida de un superhéroe. Aunque tiene 46 años Foxx nació apenas hace 25 años. Su nombre verdadero es Eric Bishop pero optó por el otro cuando trabajaba en un club de comediantes en Texas, pues un nombre que sonara más de mujer que de hombre le podría facilitar ser contratado.
«Cuando voy a casa soy Eric Bishop», dijo Foxx. «Pero cuando salgo me pongo mi capa y soy Jamie Foxx», dijo sonriendo mientras hacía una entrada de tipo Superman: «¡Soy Jamie Foxx! ¡Estoy aquí para salvar al mundo!» Pero ser «Jamie Foxx», reconoce, puede ser agotador: «Tienes que saber cómo bajar el ritmo un poco, especialmente yo que todo el tiempo estoy en esto».
Por eso se entiende que los creadores de «The Amazing Spider-Man 2» que buscaban a alguien para un papel lleno de energía recurrieran al eternamente prendido Foxx. En la película que se estrena el viernes, interpreta a Max Dillon, el tímido ingeniero eléctrico de Oscorp quien se convierte en el villano Electro tras caer en un tanque con anguilas eléctricas.
La gran energía de Foxx adquiere muchas formas, es un comediante de monólogos y rutinas (como se ve en «In Living Color» o en su participación en 2012 como presentador de «Saturday Night Live»), pero también domina el drama al nivel de los Oscar (como en la cinta biográfica «Ray» sobre Ray Charles), es una estrella pop en la música y ahora es integrante del universo Marvel. «Es un artista en el sentido más profundo de la palabra», dice el director de «Spider-Man» Marc Webb.
«Cuando estábamos en el plato filmando tres semanas por la noche en Times Square en medio del frío salía y actuaba como Michael Jackson en el centro de Times Square con su traje de Electro. En el primer día en el plató llegó y detuvo a todos, puede hacer cinco minutos de improvisación de comedia sin prepararse».
En una entrevista reciente, Foxx mostró de manera natural su versatilidad, dándole sabor a su plática, que por momentos puede ser muy profunda, interpretando a Mike Tyson, al quien dice le gustaría encarnar en una cinta, al presidente Barack Obama, una versión histérica de la comediante Mo’Nique y el acento británico de Peter O’Toole para hablar sobre ganar un Oscar. «Así es mi vida, hacer mímica», dijo Foxx. «Eso es lo que hago».
NUEVA YORK (AP)

















