¿Por qué conducir más despacio ahorra combustible?

Velocidad y eficacia del combustible

La eficacia o economía del combustible es la cantidad de combustible que usa un automóvil hasta una determinada distancia. La cantidad de millas (o kilómetros) que puedes conducir con un galón (3,78 litros) de gasolina, conocidas como millas por galón (kilómetros por litro) o mpgs para abreviarlo, es la medida estándar de la economía de combustible.

El motivo por el que conducir más lento ahorra gasolina y produce mayores mpgs es que la mayoría de los vehículos alcanzan su eficacia de combustible pico entre las 45 y 65 mph (72,4 y 104,6 kmh). A medida que el vehículo aumenta la velocidad, la economía del combustible incrementa a velocidades más bajas. El uso de engranajes superiores y la capitalización del impulso le permite a los automóviles obtener mejores mpgs cuando sube la velocidad, pero sólo hasta un punto. En determinado momento, el engranaje se agota y el motor tiene que sobreexigirse para incrementar la velocidad. Al mismo tiempo, la resistencia al viento aumenta más y más a altas velocidades, haciendo aún más lentos los mpgs. Ni bien un automóvil llega a su mejor velocidad de eficacia de combustible, que es alrededor de las 55 mph (88,5 kmh), el motor produce retornos negativos marginales en la eficacia ya que lucha para girar las ruedas más rápido y enfrentar el viento. No obstante, cada vehículo tiene su propia velocidad de economía de combustible pico. Un camión grande con poca aerodinámica puede alcanzar su mejor velocidad a las 45 mph (72,4 kmh), mientras que un automóvil deportivo muy elegante quizás no llegue a su velocidad de ampliación hasta las 65 mph (104,6 kmh).

Aceleración

La velocidad de amplitud de un automóvil para la eficacia de combustible rara vez se podrá apreciar en otro lugar que no sea la carretera. Para andar en la ciudad, conducir más lento puede ahorrarte gasolina porque se requiere de mucha energía para acelerar un automóvil, y ese impulso de acumulación se pierde cada vez que el vehículo debe detenerse o hacer un giro. Por ejemplo, te encuentras en una señal de pare y tendrás que parar de nuevo en la siguiente cuadra, y acelerar rápidamente hacia el límite de velocidad, quizás unas 30 millas por hora (48,2 kmh), requiere de mucha gasolina, pero luego pierdes la energía acumulada al detenerte. Si sólo hubieras ido a 15 millas por hora (24,1 kmh), no tendrías que usar tanto combustible para acelerar y, en consecuencia, ahorrarías gasolina en general, aunque 15 millas por hora casi siempre es menos eficaz que 30 millas por hora si eres capaz de conducir distancias largas sin detenerte. Acelerar rápidamente o hacer un «acelerón» es muy ineficiente.

Consejos de eficacia del combustible

En general, manejar a la defensiva es la mejor manera de usar menos gasolina mientras se está en el camino. Conducir más lento, frenar antes y acelerar lentamente no sólo te mantendrá más seguro en el camino, sino que te ahorrará dinero. Mantener las ventanas cerradas incrementará la aerodinámica y apagar los sistemas del automóvil, como el aire acondicionado y los componentes electrónicos también puede aumentar la eficacia de combustible. Reducir el peso del vehículo sacando los asientos, el equipaje y los pasajeros elevará la eficacia. Conservar los neumáticos bien inflados es otra forma sencilla de mantener la eficacia de combustible lo más elevada posible. Evitar los caminos dañados y conducir en la ciudad también incrementarán la economía.