Gracias a un esfuerzo mayor hecho por un grupo de cuidadores de esta especie animal en peligro de extinción, se logró traer nueva vida de esta majestuosa ave.
El pequeño cóndor nació hace dos semanas y tenía un tamaño de aproximadamente diez centímetros. Su peso fue de apenas 196 gramos. Ya hoy se logró tener la excelente noticia de que Noe ya come cinco veces al día junto a títeres que funcionan como réplicas de sus padres Kuna y Cura.
Se llama «Raiman Noe» que significa «cóndor florido Noe». Noe nació gracias al Proyecto de Conservación del Cóndor Andino, del Zoológico de Buenos Aíres. Se trata del primer nacimiento del año y el número 51 desde que se inició el Proyecto de Conservación del Cóndor Andino que busca preservar a esta especie, el ave voladora más grande del mundo.
El cóndor es venerado en Sudamérica desde tiempos ancestrales y de ahí data la importancia de su conservación. El huevo fue incubado en el Centro de Incubación del Zoológico durante dos meses. En la actualidad, Kuna y Cura, que llegaron del zoológico de Olavarría, está incubando un segundo huevo. El comunicado del Zoológico:??»Gracias a estos cóndores y a los de otros Zoológicos de la Argentina y del extranjero, el Zoo de Buenos Aires incubó y crió, en aislamiento humano, a 51 pichones.
De esta manera y junto a los rescates realizados, ya se han concretado 135 liberaciones a lo largo de los Andes, devolviéndolo a lugares donde ya se habían extinguido como Venezuela y la costa atlántica argentina».
Agencias

















