Google acordó pagar 68 millones de dólares para resolver una demanda colectiva federal que lo acusó de grabar conversaciones privadas de usuarios sin su consentimiento mediante su asistente de voz. El caso se suma a la creciente presión legal que enfrentan las grandes empresas tecnológicas por el uso de datos personales y la protección de la privacidad digital.
La compañía presentó el acuerdo ante la jueza federal Beth Labson Freeman, del Tribunal del Distrito Norte de California. El pacto establece la creación de un fondo de compensación para los usuarios afectados y entrará en vigencia una vez que reciba la aprobación judicial en las próximas semanas.
Según la demanda, el Asistente de Google se activaba de forma involuntaria sin que los usuarios dijeran comandos como “Hey Google” u “Okay Google”; un fenómeno conocido como “falsas activaciones”. Estas activaciones accidentales permitieron la grabación de conversaciones privadas sobre temas personales, financieros, médicos y laborales.
Los demandantes afirmaron que Google almacenó y compartió parte de estos audios con terceros; incluidos contratistas externos; y los utilizó con fines comerciales y publicitarios, lo que presuntamente violó leyes federales y estatales de privacidad. El acuerdo cubre a propietarios de dispositivos Google desde mayo de 2016, fecha en que la compañía lanzó el asistente de voz.
Grabaciones privadas le cuestan millones a Google

Los usuarios elegibles podrán reclamar compensación por hasta tres dispositivos, aunque el monto individual dependerá del número total de reclamaciones y se distribuirá mediante un sistema prorrateado.
Uno de los principales detonantes del caso fue un informe publicado en 2019 por la emisora holandesa VRT, que reveló que Google envió fragmentos de conversaciones a contratistas para analizar patrones de lenguaje. La investigación documentó más de 1.000 grabaciones, incluidas 153 en las que no se pronunciaron palabras de activación.
Google no admitió responsabilidad en el acuerdo y sostuvo que los usuarios otorgaron consentimiento al activar la función de Actividad de Voz y Audio. No obstante, desde agosto de 2020 la empresa actualizó sus políticas para reconocer que el audio puede almacenarse incluso por activaciones erróneas.

















