El consumo de redes sociales muestra patrones similares a los observados históricamente con el tabaquismo; lo que genera preocupación entre especialistas en salud y comportamiento social.
Aunque el uso general de estas plataformas podría disminuir con el tiempo, su impacto tiende a concentrarse en los sectores más vulnerables; profundizando las desigualdades existentes.
Durante el siglo XX, el tabaquismo pasó de ser una práctica extendida en toda la población a reducirse significativamente gracias a la evidencia científica, las políticas públicas y los cambios culturales.
Sin embargo, este descenso no ocurrió de manera uniforme, ya que el hábito persistió principalmente en personas con menor acceso a educación; información y servicios de salud.

Este mismo patrón comienza a observarse en el ámbito digital. A medida que crecen las advertencias sobre los efectos del uso excesivo de redes sociales especialmente en la salud mental, los sectores con más recursos adoptan primero medidas de control, como la reducción del tiempo frente a pantallas o la limitación del acceso a dispositivos en niños y adolescentes.
Los jóvenes de entornos menos favorecidos enfrentan mayores riesgos, tanto por una mayor exposición como por la falta de acompañamiento y herramientas para gestionar su consumo digital. Esta situación puede derivar en experiencias negativas, como dependencia, ansiedad o aislamiento social.
Aunque existen diferencias entre el tabaco y las redes sociales principalmente por el carácter personalizado de los algoritmos, ambos comparten un elemento central: su potencial para reforzar y ampliar las brechas sociales.
Además, el avance tecnológico podría introducir nuevas formas de consumo adictivo; lo que representa un desafío adicional para la salud pública.
Ante este panorama, especialistas coinciden en que es fundamental implementar estrategias integrales que no solo reduzcan el uso excesivo, sino que también garanticen igualdad de acceso a información; educación digital y apoyo social, evitando que estas prácticas continúen ampliando la desigualdad.



















