¿Qué motivó a unos jóvenes a contaminar los alimentos de un puesto de baho de alto consumo, arriesgando la vida de decenas de personas?
Pues no midieron las consecuencias de sus actos y pensaron que nadie los observaría, contaminando el alimento para causar múltiples desgracias. Ahora se encuentran en el banquillo de los acusados por haber actuado con sigilo y rociar cipermetrina en el perol de un puesto de comida ubicado en el Mercado Oriental.
Este es el caso de Nahum Alexander Gutiérrez y Winial del Francisco de la Llana, quienes, junto a otro sujeto identificado como Kennet Martínez, el pasado 12 de enero compraron un frasco de insecticida en una venta de productos químicos a cargo del ciudadano Domingo Alejandro Bustos, ubicado en el Galerón Renacer.
Posteriormente, los acusados se dirigieron al negocio de baho en el barrio Los Ángeles, según la relación de hechos expuesta durante la audiencia preliminar.

¿Envenenaron el baho por rencillas personales?
Esta acción, que se ejecutó en plena vía pública, le provocó a la víctima y dueña del local, Marta Migdalia del Socorro Delgadillo, cuantiosas pérdidas económicas equivalentes a 30 mil córdobas. Con este incidente se cancelaron las ventas de este producto por el bienestar de la ciudadanía.
El delito que enfrentan estos jóvenes es el de envenenamiento de agua y alimentos. Además, la fiscalía afirma tener pruebas suficientes para determinar la culpabilidad de estos sujetos; que pusieron en riesgo la vida de los consumidores del local.
En este proceso se conocerá cuáles fueron las causas principales para que sucediera este insólito incidente, que de momento se presume que fue por rencillas personales; pero que será confirmado mediante pruebas testimoniales y videos de cámaras de seguridad, los cuales determinarán el grado de culpabilidad de los acusados.



















