Una menor de 13 años, identificada con las iniciales Y.A., fue trasladada de urgencia al centro de salud de San Jorge, en el departamento de Rivas; luego de ser atacada por un perro pitbull en una de las calles del barrio 19 de Julio del mismo municipio.
La menor habría sufrido heridas en sus brazos y piernas y fue socorrida por personas que presenciaron el violento ataque, quienes, consternadas, manifestaron que el perro, en un descuido, se les escapó a su dueña mientras esta se disponía a sacar un carro de su vivienda. Sin embargo, aseguraron que no es la primera vez que ocurren este tipo de hechos.
“La niña andaba con otro menor de 4 años, que salió ileso. Vinieron a mi pulpería, los despaché y se fueron. Cuando di la vuelta y escuché los gritos de auxilio, parece que no vi bien por los nervios, que eran dos perros los que la tenían mordiendo. Salieron los dueños y, con la ayuda de otras personas, lograron que la soltara»; manifestó Ingrid Romero, testigo de lo ocurrido.
«No tenemos nada en contra de los vecinos, lo que pedimos es que tomen medidas con esos animales, porque no es la primera vez que ocurre esto. La vez pasada acorralaron a una señora y, en otra ocasión, mordieron a un perro mío, al que le causaron graves heridas”; agregó.

Regulaciones con los perros pitbull
Este medio de comunicación intentó abordar a doña Norma Jiménez, dueña del perro, quien omitió dar declaraciones, mientras los familiares de la menor piden que se hagan responsables de los daños ocasionados. Al lugar se presentó un equipo investigativo de la Policía Nacional; quienes están a cargo de realizar el respectivo procedimiento.
Aunque en Nicaragua no hay una ley específica para los perros pitbull, en la Ley 747, que vela por la protección y el bienestar animal, se establece que la posesión de razas potencialmente peligrosas está sujeta a regulaciones y autorizaciones municipales, que incluyen la necesidad de un permiso para el dueño. Este debe ser mayor de edad, no tener antecedentes penales y someterse a una evaluación psicológica para asegurar su capacidad de manejo.
Esta especie de animales, al salir a la vía pública, debe usar bozal y correa no extensible, con la finalidad de evitar este tipo de hechos. Aunque el caso se considera accidental y para otros reincidente; queda a criterio de las respectivas autoridades.



















