Madre de joven condenado a prisión perpetua clama por justicia en Bluefields

Foto: Madre de joven condenado a prisión perpetua clama por justicia en Bluefields/TN8
Foto: Madre de joven condenado a prisión perpetua clama por justicia en Bluefields/TN8

Con la voz quebrada, los ojos hinchados de tanto llorar y un dolor que parece no darle tregua, así encontramos en Bluefields a Amanda West Omier, madre de Maycol Tayshan Sambola. Desde que se dictó la condena de prisión perpetua revisable contra su hijo, asegura que su vida cambió por completo… que ya no duerme, que no encuentra paz, que siente como si lo hubiera perdido en vida.

El equipo de Crónica TN8 conversó con ella. Por primera vez, decidió hablar.

No desde la defensa legal… sino desde el corazón de una madre que se siente rota en Bluefields.
“Es como tener a mi hijo muerto, pero respirando… encerrado para siempre”; dice entre lágrimas que no parecen agotarse.
“Él no mató a Panchito… eso lo han dicho. Yo no digo que no se investigue, ni que no pague si algo hizo… pero no así… no de esa manera”.

Mientras habla, hace pausas largas… respira hondo… intenta sostenerse, pero el dolor la desborda.
No solo carga con su propio sufrimiento.

En casa, su hija menor también está viviendo las consecuencias.
Tiene 15 años… y ya no quiere ir al colegio.
Los comentarios, los señalamientos… el peso de un apellido que hoy es juzgado en los pasillos, le han ido quitando la tranquilidad.
“Duele… duele mucho… porque la gente habla sin saber… y mis hijos están pagando eso también”; expresa.

Aun así, en medio de su dolor, Amanda no olvida a la otra familia.
La voz se le quiebra aún más cuando los menciona.
“Me duele la muerte de ese joven… de Panchito… conozco a su familia… y desde el fondo de mi corazón les pido perdón… por todo este dolor”.

Foto: Madre de joven condenado a prisión perpetua clama por justicia en Bluefields/TN8
Foto: Madre de joven condenado a prisión perpetua clama por justicia en Bluefields/TN8

Madre rompe el silencio tras condena de su hijo en Bluefields

Madre soltera, luchadora, de esas que no se rinden, cuenta que ha hecho todo lo posible por sacar adelante a sus tres hijos en Bluefields.

Recuerda a Maycol como un niño tranquilo, como un joven con sueños, con estudios, con ganas de salir adelante.
“Mi hijo no es un mal muchacho…”; repite… como quien se aferra a lo poco que le queda firme en medio de la tormenta.

Fue ella misma quien, en su momento, decidió acudir a las autoridades, convencida de que la verdad iba a salir a la luz.
Nunca imaginó que ese paso terminaría llevándola hasta este punto.

Hoy no pide impunidad.
Pide justicia… pero una que, según ella, sea justa de verdad.
“Si tiene que pagar, que pague… pero no así… no con una condena que es como borrarlo de la vida”.

Y es que, más allá de un proceso judicial, esta historia deja heridas abiertas en más de un hogar.

Una familia llora la pérdida de un hijo en Bluefields…
otra, siente que lo está perdiendo lentamente…
y en medio de todo, quedan los silencios, los señalamientos… y el dolor que nadie ve, pero que todos cargan.

Porque cuando una tragedia golpea… no distingue paredes.
Se mete en cada casa… en cada madre… y deja marcas que el tiempo difícilmente borra.

Foto: Madre de joven condenado a prisión perpetua clama por justicia en Bluefields/TN8
Foto: Madre de joven condenado a prisión perpetua clama por justicia en Bluefields/TN8