«Lindas fichas»: Acusados de robar celulares en Managua enfrentan la justicia

Foto: Juicio por robo de celulares en Managua / TN8
Foto: Juicio por robo de celulares en Managua / TN8

Aunque es poco común, pero hay puntos de Managua donde los amigos de lo ajeno aprovechan los primeros rayos del sol para interceptar a sus víctimas. Tal es el caso de Jefferson Alexander Espinoza, que está siendo acusado de intimidar a un ciudadano con un cuchillo y despojarlo de sus pertenencias en compañía de otro sujeto de identidad desconocida.

Los hechos ocurrieron a eso de las 5:10 de la mañana en el barrio Monseñor Lezcano, Distrito II de la capital; el pasado 13 de julio, cuando el procesado le arrebató un celular, su cartera y 500 córdobas extras a su víctima.

«El acusado y el sujeto desconocido interceptaron a su víctima colocándole un cuchillo en el pecho, exigiéndole que les entregara un celular, en donde también les arrebataron los documentos personales y dinero en efectivo»; agregó el Ministerio Público.

El procesado está siendo acusado del delito de «robo con intimidación en las personas»; dado que en la relación de los hechos se narra cómo amenazó con un cuchillo en el cuello al afectado.

Foto: Juicio por robo de celulares en Managua / TN8
Foto: Juicio por robo de celulares en Managua / TN8

Robo violento en el Distrito II de Managua

Otro de los casos que se llevaron a cabo fue la audiencia inicial en contra de Justin García, quien presuntamente, en compañía de dos sujetos; le robó a una pareja que circulaba a eso de las 3 de la madrugada por las calles del barrio Cuba, Managua.

Durante el atraco, le sustrajeron a sus víctimas un celular valorado en 5 mil córdobas y 2,000 córdobas en efectivo. Sin embargo, cuando los afectados intentaron huir, uno de los delincuentes le asestó un machetazo en el brazo; dejándolo gravemente herido en el lugar.

Foto: Juicio por robo de celulares en Managua / TN8
Foto: Juicio por robo de celulares en Managua / TN8

El acusado, haciendo uso de su derecho, intervino durante la audiencia afirmando: «Soy inocente, yo no sé por qué estoy aquí y, pues, en ningún momento herí a los mencionados». Sin embargo, las pruebas podrían decir lo contrario.

Este hecho de violencia es catalogado como el delito de robo agravado, en donde se están reuniendo las pruebas necesarias para determinar la culpabilidad de los implicados en este asalto.