La presunta falta de la especialidad requerida es el punto principal que mantiene al médico Livang Clifford Argüello Molina enfrentando un proceso judicial; por las graves secuelas que padeció una paciente tras una intervención quirúrgica de lipopapada.
“Ese procedimiento sin la debida autorización que realizó el acusado es algo que no debió haber sucedido. Es una imprudencia grave y nuestra defendida tras la intervención resultó con lesiones, entre ellas quemaduras, heridas, secreción y otras afectaciones en el área de la papada que atentan contra la salud física de la persona”; destacó el Ministerio Público.
Durante la audiencia, la defensa de Livang destacó que cuenta con pruebas contundentes para demostrar la inocencia de su defendido, afirmando que su título está vigente y que presentarán testigos que abordarán, desde el ámbito científico; las secuelas que también pueden producirse por alteraciones genéticas.
“Vamos a contar con la presencia de expertos en este tema, donde se abordará esta problemática que muchas veces no es por un mal procedimiento, sino que también es por alteraciones genéticas, entre otras circunstancias del cuidado que hay que tener ante esta situación. Además, mi representado va a demostrar que su título está vigente para ejercer”; destacó la defensa.

Juicio por la lipopapada continuará
Mientras tanto, el Ministerio Público se mantiene firme en la acusación contra el procesado por el delito de lesiones imprudentes, lo que ha generado preocupación en torno a la práctica de este tipo de procedimientos en el país.
El juicio continúa y, hasta el momento, se espera la comparecencia de testigos que brindarán declaraciones clave sobre este caso. La audiencia fue reprogramada para el próximo 14 de mayo.



















