Cuando el corazón siente un mal presentimiento, pocas veces se equivoca. Así lo vivió Marbeli Fernández, quien asegura que no pudo conciliar el sueño durante la madrugada, sintiendo que algo malo estaba por suceder. Horas más tarde, su temor se hizo realidad cuando un voraz incendio arrasó con su vivienda, ubicada en el barrio Villa Reconciliación Norte, Managua; dejando a su familia únicamente con la ropa que llevaban puesta.
«Yo estaba en mis horas laborales en mi trabajo y mis hijas me llamaron por teléfono para decirme que se estaba encendiendo un alambre de luz del techo y que el fuego estaba agarrando desde arriba. Inmediatamente, me vine para acá. Fue cuando me dijeron que ya se había encendido toda la casa»; expresó Marbeli Fernández, propietaria de la vivienda.
«Es lo único que pude saber. Yo no podía dormir en toda la noche aquí, realmente lo presentía porque no podía conciliar el sueño, era algo horrible. Le dije a mi hija menor que tenía un mal presentimiento, algo feo, incluso no quería ir a trabajar hoy. Les dije: ‘no ando ganas de ir a trabajar’”; aseguró.
El siniestro consumió por completo dos cuartos y una cocina, reduciendo a cenizas años de esfuerzo y sacrificio. Vecinos relatan que las llamas se propagaron con rapidez, generando momentos de angustia entre quienes intentaban ayudar con baldes de agua mientras llegaban los bomberos. A pesar del desastre, afortunadamente no hubo personas lesionadas; aunque las pérdidas materiales son evidentes.

Investigación por incendio en Villa Reconciliación Norte
Hasta el momento se desconocen las causas que originaron el incendio, por lo que las autoridades correspondientes realizarán las debidas investigaciones para determinar qué pudo haberlo provocado. Marbeli y su familia hoy enfrentan la dura realidad de haberlo perdido todo, pero se aferran a la esperanza y a la solidaridad de quienes puedan tenderles una mano.
Quienes deseen brindar apoyo a esta familia afectada por el incendio pueden comunicarse al número 7899-3147, donde se estarán recibiendo donaciones de ropa, alimentos o cualquier tipo de ayuda que contribuya a aliviar esta difícil situación. En medio de la tragedia; el espíritu de solidaridad sigue siendo la llama que mantiene viva la esperanza.



















