La familia de Anielka Espinoza Mayorquí, la contadora de 34 años víctima de un atroz femicidio en su vivienda del barrio Jonathan González, en Managua, rompió el silencio para compartir quién era realmente esta joven llena de vida, sueños y valores, y para pedir respeto ante el profundo dolor que los embarga.
“Estamos pasando por un dolor muy difícil, y nos duele ver comentarios que no tienen fundamento, que ensucian el nombre de nuestra hermana”; expresó una de sus hermanas. “Queremos que se sepa quién era Anielka: una mujer buena, alegre, responsable, con metas, con una fe enorme y con tantas ganas de vivir”.
La familia aclaró que Anielka jamás vivió con el agresor y que ellos no eran pareja. “Se conocieron hace un año en cursos de inglés y ya tenían mucho tiempo sin comunicarse. Ella nunca lo presentó como su pareja”; explicó su hermana. También señalaron que las personas que visitaban su casa eran conocidas, muchas por motivos laborales, ya que ella atendía desde su hogar una oficina de contabilidad donde ofrecía servicios profesionales.
“Era una joven trabajadora, estudiosa, comprometida con su familia. Se hacía cargo de gestiones, ayudaba a nuestros padres y siempre tenía tiempo para los suyos”; recordó su hermana. Sus amigos la describen como una mujer alegre, amante de los viajes y del deporte, que disfrutaba de salir a correr y descubrir nuevos lugares.

Dolor y recuerdos: así era Anielka, la contadora víctima de un horrendo crimen
La familia aseguró que el agresor se retiró de la casa a las 9:54 de la mañana, luego de cometer el horrendo crimen, utilizando el celular de la víctima para pedir un servicio de transporte privado. El conductor del vehículo, al enterarse de lo sucedido, logró identificar tanto al agresor como a la víctima, al darse cuenta de que se trataba del mismo pasajero que había trasladado ese día hacia el sector de Batahola. Este conductor, vecino del barrio, brindó esta información a la familia de la víctima.
“Por favor, pedimos respeto, que no se sigan difundiendo comentarios que dañan su memoria. Confiamos en que se hará justicia y en que su nombre quedará limpio, como ella siempre vivió: con dignidad, amor y valores”; concluyó su hermana.
Anielka será recordada como una mujer llena de sueños, metas y luz. Su familia y amigos piden que su recuerdo sea honrado con respeto, empatía y silencio ante el dolor que hoy los embarga.



















