Un escenario sacado de una película de terror mantiene bajo shock a los habitantes de la colonia Carlos Fonseca Amador, en la comarca La Esperancita N.° 2, a unos 40 kilómetros de Nueva Guinea.
Lo que parecía un domingo pacífico se transformó en consternación colectiva cuando el descenso en el caudal del río Punta Gorda dejó al descubierto un secreto macabro que pretendía quedar oculto en el fondo del agua.
Pasadas las dos de la tarde, la corriente dejó a la vista el cadáver de un hombre, de entre 30 y 35 años; flotando justo debajo del puente de la localidad.
Al aproximarse, los testigos presenciaron una escena dantesca que confirmó la brutalidad del suceso; la víctima había sido sumergida a la fuerza mediante un método despiadado.

Lo ataron a piedras para hundirlo: cadáver en río de Nueva Guinea
Sus verdugos lo ataron de pies y manos con un mecate, sujetando su cuerpo a pesadas piedras con el único objetivo de hundirlo y evitar que saliera a la superficie.
Hasta el momento, el cuerpo no ha sido identificado debido al avanzado estado de descomposición en el que fue encontrado. Por razones de salubridad, los lugareños tuvieron que sepultarlo a escasos 100 metros de la escena del hallazgo.
Las autoridades policiales ya se han desplazado a esta zona rural de la Costa Caribe Sur para iniciar las investigaciones, determinar la identidad de la víctima y dar con los responsables de este sangriento crimen que ha quebrado la tranquilidad de la comunidad.
Algo parece estar claro en este caso; la víctima no sería de la zona, pues no existe reporte de personas desaparecidas en ese sector del municipio de Nueva Guinea. Sin embargo, serán las investigaciones policiales las que permitan confirmar esta hipótesis y esclarecer las circunstancias que rodean este macabro hallazgo.


















