No fue un adiós cualquiera. Fue la despedida de un hijo predilecto. Las calles de Siuna, recorridas tantas veces por Víctor Manuel Rugama Blandón con su andar sencillo y su permanente vocación de servicio, se transformaron en un río humano que salió a rendirle homenaje al deportista, al concejal y, sobre todo, al amigo.
El Caribe Norte se hizo presente en toda su dimensión. El Coordinador del Gobierno Regional, Carlos Alemán Cunningham, y la presidenta del Consejo Regional, Emilse Vanegas, encabezaron una delegación que reunió a los municipios de Puerto Cabezas, Rosita y Bonanza en un mismo sentimiento de duelo y respeto. A ellos se sumaron los secretarios políticos del Triángulo Minero, Dr. Noel Espinoza y Elia Velázquez, quienes coincidieron en que la partida del Zurdo deja un vacío profundo en las filas del compromiso revolucionario y comunitario.
Entre cantos de mariachis y oraciones cargadas de fe, la Iglesia Nuestro Señor de Esquipulas fue escenario de una misa solemne oficiada por el padre Carlos Zúñiga, quien recordó que hombres como Víctor Manuel no mueren, sino que se siembran en la memoria y el corazón de su pueblo. Durante la ceremonia, Bertha Mercado Lazo dio lectura a una semblanza marcada por logros, sacrificios y una vida dedicada al servicio público y al deporte.
Los presentes evocaron al joven que brilló en los campos de béisbol y al hombre que, con el paso de los años, asumió la responsabilidad de legislar y trabajar por el bienestar de su región, siempre desde la cercanía con la gente.
Despedida al Zurdo Rugama une al Caribe Norte en Siuna

El momento de mayor carga emocional llegó cuando su esposa, Ana Lazo Álvarez, tomó la palabra. Con firmeza y serenidad, agradeció a la militancia del FSLN y a las autoridades por el acompañamiento recibido en los momentos más difíciles. Destacó, con especial gratitud, la caravana que recibió el cuerpo de su esposo a la entrada de Siuna, un gesto que confirmó que el pueblo no olvida a quienes le sirven con honestidad.
“Vuela alto, Zurdo, vuela”, expresó, cerrando un capítulo terrenal para abrir otro que ya forma parte de la memoria colectiva. El cortejo fúnebre; acompañado por miles de personas, avanzó hacia el estadio Efrén Ríos y posteriormente al cementerio Monte Sinaí, donde descansan los restos de un hombre que supo ser grande desde la humildad.



















