Confesión fría y brutal: “Cherepa” admite el asesinato atroz de un predicador en Jinotepe

Foto: Confesión brutal en Jinotepe/ Tn8
Foto: Confesión brutal en Jinotepe/ Tn8

Como Edwin Ricardo Tapia Guerrero, alias “Cherepa”, de 34 años de edad, ha sido identificado el presunto autor del asesinato atroz del predicador Carlos Alberto Pérez Rodríguez, hecho ocurrido la noche del pasado miércoles en el municipio de Jinotepe, Carazo.

En un video circulado en redes sociales, el hombre confiesa, sin remordimiento alguno, cómo le quitó la vida a su víctima. “Si lo hice, es porque algo hizo (…) no podía dejarlo ir”, dijo.

El desalmado sujeto confesó que utilizó un desarmador para cometer el crimen contra el predicador jinotepino.

Le di una estocada en el corazón, le di otra en la espalda en la misma dirección y le apuñalé el estómago”.

Foto: Confesión brutal en Jinotepe/ Tn8
Foto: Confesión brutal en Jinotepe/ Tn8

Confesión brutal en Jinotepe

Agregó que en ningún momento utilizó piedra alguna, aclarando que las lesiones que presentaba la víctima en la cabeza fueron causadas con la misma herramienta. “No le entraba”, expresó fríamente.

En declaraciones que han sido catalogadas por cibernautas como propias de una persona con alteraciones mentales, debido a las incoherencias que expresa, el presunto asesino no muestra el mínimo arrepentimiento e incluso asegura sentirse bien por sus actos.

“Hablamos cosas de lo que estaba haciendo mal, pero él no se quiso retractar. Ahora tengo que enfrentar un proceso judicial, pero me siento bien”.

Alias “Cherepa” es habitante del barrio Carlos Núñez, en el municipio de Jinotepe, departamento de Carazo.

Presuntamente, este sujeto ya había amenazado de muerte a varias personas de ese sector. Algunos señalan que actuaba violentamente a causa del consumo de drogas.

En una versión no oficial, se conoció que el día del crimen salió de su casa en estado alterado, gritando que “quería matar a alguien”.

Fue alrededor de las nueve de la noche del pasado miércoles cuando encontró a Carlos Alberto Pérez Rodríguez en la zona de “Carapatras”, en Jinotepe, donde descargó su furia sin piedad con el arma blanca.

Pese a los esfuerzos del personal médico del Hospital Regional Santiago de Jinotepe, la víctima falleció a causa de un shock hipovolémico provocado por múltiples estocadas.

Familiares, amigos y miembros de congregaciones cristianas claman que se haga justicia en este crimen que ha conmocionado a la población caraceña.