La acusación realizada por parte del Ministerio Público fue el blanco de muchas fallas al momento de relatar los hechos ocurridos el pasado 4 de enero del presente año, en los que acusan a Carlos Eliecer Benavides del delito de violación y robo con fuerza en perjuicio de una joven.
Según el Ministerio Público, la fémina había solicitado el servicio de transporte a través de la aplicación Indriver, partiendo de un local ubicado en Plaza Once, carretera Masaya, Managua.
Sin embargo, al llegar a la comarca Las Jaguitas y pasar por un predio baldío, el acusado supuestamente se detuvo bajo la excusa de querer orinar, y fue en ese lugar donde, instantes después, cometió el delito de violación.
«El acusado, una vez que regresó a la motocicleta, aprovechándose de que el lugar estaba oscuro, de que era de noche y de que ambos estaban solos, se colocó detrás de la víctima y, a la fuerza, con una de sus manos la sujetó del cuello y la bajó de la motocicleta. En ese instante, la víctima forcejeó con el acusado; sin embargo, él logró obligar a que la joven se arrodillara para introducirle el pene por la boca, para luego pasar a la penetración y, posteriormente, robarle»; destacó el Ministerio Público.

Defensa pone en duda pruebas en caso de violación y robo
Sin embargo, la defensa del acusado destacó aspectos clave, como la vestimenta, una penetración de vieja data cuando el caso es reciente (violación), y otras correcciones que no coincidían con lo expuesto por el Ministerio Público.
«Yo voy a contradecir esos elementos probatorios porque consideramos la inocencia de Carlos, quien es un joven universitario que ayuda a su familia y que no es capaz de realizar un acto como este»; destacó la defensa.
La causa fue elevada a juicio oral y público por el Juzgado Sexto de Distrito especializado en Violencia, con el objetivo de aclarar con pruebas la responsabilidad del acusado.

















