La Arquidiócesis de Managua conmemoró este 02 de febrero el centenario del natalicio del cardenal Miguel Obando y Bravo; una de las figuras más influyentes de la historia reciente de Nicaragua, recordado por su entrega pastoral; su liderazgo espiritual y su papel como mediador en los procesos de paz y reconciliación nacional.
Desde la Catedral Metropolitana de Managua, fieles católicos, religiosos y representantes de diversas comunidades se congregaron para rendir homenaje a la vida y legado del cardenal Obando, destacando su vocación de servicio, su cercanía con el pueblo y su firme compromiso con la fe cristiana. Para muchos feligreses, el cardenal fue una guía espiritual y un pastor que supo acompañar a Nicaragua en momentos complejos de su historia.
Como parte del acto conmemorativo, se realizaron expresiones culturales, entre ellas el Baile del Caballito Chontaleño, una manifestación tradicional originaria de La Libertad, Chontales, tierra natal del cardenal. Estas expresiones resaltaron su identidad, raíces y el profundo vínculo que mantuvo con su pueblo de origen.
Posteriormente, se celebró la Eucaristía solemne, presidida por el cardenal Leopoldo José Brenes Solórzano, quien durante la homilía recordó la trayectoria pastoral de Miguel Obando y Bravo desde su llegada a la Arquidiócesis de Managua en la década de los años 70. Brenes destacó su capacidad de discernimiento, su espíritu salesiano y su mensaje constante de amor, unidad y reconciliación.
Catedral de Managua conmemora vida del pastor de la unidad

En el marco de la homilía, también se recordó que este 02 de febrero coincide con la celebración de la Virgen de Candelaria, símbolo de la luz que guía el camino del pueblo. El cardenal Brenes comparó esta luz con la misión que asumió Obando y Bravo al iluminar; desde la fe, los procesos de diálogo y entendimiento en el país.
La vida del cardenal Miguel Obando y Bravo se desarrolló en tres grandes dimensiones: su vida religiosa y pastoral; su rol como mediador nacional y su vocación como educador. En este último ámbito, se destacó su labor como fundador de la Universidad Cardenal Miguel Obando y Bravo (UNICA), institución dedicada a la formación integral de profesionales comprometidos con el desarrollo del país.
La rectora de UNICA, doctora Michelle Rivas Reyes, subrayó que para el cardenal la educación no era un concepto abstracto, sino una práctica cotidiana basada en la cercanía, el acompañamiento y el servicio, valores que continúan vigentes en la comunidad universitaria.
La Arquidiócesis de Managua reafirmó que el legado del cardenal Miguel Obando y Bravo permanece vivo en la fe del pueblo nicaragüense; como un pastor de unidad, diálogo y esperanza.

















