En el inicio del Año Legislativo 2026, el presidente de la Asamblea Nacional, Dr. Gustavo Porras, destacó que la Paz es la principal victoria del Pueblo Presidente, subrayando que sin Paz no es posible el crecimiento económico ni el bienestar social.
Recordó los 19 años de transformaciones vividas en Nicaragua, superando la herencia neoliberal y priorizando los intereses del pueblo como eje central del modelo de gobierno.
Nota de prensa
SIEMPRE MÁS ALLÁ: NUESTRA VICTORIA ES LA PAZ
Dr. Gustavo Porras
Inicio del Año Legislativo
19 / Pueblo Presidente
10 de enero de 2026
Son 19 años del Pueblo Presidente; 19 años de haber recibido una nefasta herencia neoliberal, que no podemos olvidar, únicamente para reforzar el camino del que no debemos regresar. Hace 19 años, todos recordamos cómo los hijos de nuestro pueblo eran retirados de las escuelas si no se pagaban cuotas o no se entregaban las notas; cómo las familias llegaban a hospitales en ruinas y salían con recetas sin solución, obligadas a decidir entre comprar medicinas o llevar comida al hogar.
También recordamos las largas horas de apagones, el transporte urbano colectivo deteriorado y las calles destruidas. Que todo ello quede como una terrible remembranza que no volverá, porque hoy Nicaragua avanza con dignidad y esperanza.
¿Cuál es la magia de la Revolución?, ¿cuál es la magia del Frente Sandinista?, ¿cuál es la magia del comandante Daniel y la compañera Rosario? Subordinarlo todo a los intereses del Pueblo Presidente; sentir sus necesidades y trabajar para el pueblo. Las cifras económicas no son solo números: se ven y se sienten en carreteras, hospitales, escuelas, energía eléctrica, conectividad, deportes y oportunidades para la juventud.
Hoy, el crecimiento económico, la estabilidad monetaria y el superávit fiscal ya no significan sacrificio para el pueblo, sino inversión, bienestar, salud, educación y seguridad. Esa es la diferencia esencial entre el pasado neoliberal y el presente de la Revolución.
Nada de esto sería posible sin la Paz. Existe una relación indivisible entre Paz, seguridad, crecimiento económico y bienestar social. A mayor paz, mayor desarrollo; y a mayor desarrollo, más posibilidades de preservar la paz. Por ello, es indispensable estar organizados, alertas y comprometidos con su defensa permanente.
Esta es una lección constante del comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo: cuidar y preservar la Paz, con responsabilidad y unidad. Paz, seguridad, organización y vigilancia son pilares que garantizan el porvenir de las familias nicaragüenses.
La unidad del pueblo nicaragüense, reflejada también en la Asamblea Nacional y en la convivencia política, es clave para cumplir el objetivo central de la Revolución: derrotar la pobreza.
Con este compromiso, queda formalmente inaugurada la XLII Legislatura de la Asamblea Nacional.
¡Viva Daniel!
¡Viva Rosario!
¡Viva el Frente Sandinista!


















