Daysi Torres, embajadora de Nicaragua en la República Bolivariana de Venezuela, brindó una entrevista a través de Estudio TN8 para hablar sobre temas sociales y políticos que ocurren en esa nación hermana.
Primeramente, se hizo un recuento histórico de las relaciones entre Nicaragua y Venezuela; las cuales se cimentaron con el presidente Hugo Chávez y el amor que él sentía por la tierra de lagos y volcanes. Todo esto, de la mano del pensamiento de Sandino y Bolívar, coincidiendo en la defensa de la soberanía.
«Las relaciones efectivamente se estrechan más cuando llega el presidente Hugo Chávez, un hombre extraordinario con un corazón lleno de solidaridad y hermandad. Tenía un amor muy especial por el pueblo nicaragüense, y lo veíamos cuando el Comandante Chávez llegaba a Nicaragua»; expresó Torres.
Comentó cómo en 2007 se evidenció esa cercanía entre ambos países, con grandes proyectos en conjunto, sobre todo en el tema de las plantas eléctricas, lo cual fue fundamental para resolver problemáticas graves que habían dejado los gobiernos neoliberales. Asimismo, señaló proyectos en salud, telecomunicaciones, entre otros.
Nicaragua y Venezuela, naciones hermanas
En la actualidad, la embajadora dijo que las relaciones se mantienen con sumo respeto, cariño y solidaridad. «Cada día se fortalecen más. Compartimos cultura, deporte, ferias, encuentros, como en este mes que ha habido alrededor de cuatro, con movimientos sociales, medio ambiente. Vemos cómo Nicaragua presenta sus avances en el ámbito agrícola, salud, educación, emprendimientos, y cómo las mujeres han transformado su vida gracias al trabajo y esfuerzo de un Gobierno que permite esas oportunidades«.
Igualmente, dijo que la nación venezolana está lejos de esa imagen de pobreza, y que es un país que se sigue transformando hacia su desarrollo.
«En Venezuela se produce a buen nivel agrícola. El 90% de los alimentos de los más de 30 millones de venezolanos se producen en Venezuela. Venezuela emprende, trabaja; para eso cuenta con el apoyo del presidente Nicolás Maduro y también de empresarios patrióticos que han unido sus fuerzas y su amor por el pueblo», sostuvo.
Además, dijo que este país sudamericano tiene soberanía alimentaria, y que avanza en su progreso también gracias al apoyo de la integración latinoamericana; sin imposiciones ni intervenciones.

Venezuela en defensa férrea de su soberanía
Al hablar del tema de las intervenciones, la embajadora Daysi Torres señaló que los pueblos de Nicaragua y Venezuela han sufrido embates del neocolonialismo; pero que saben defenderse ante cualquier adversidad.
«Venezuela ha sido agredida no solamente con una guerra mediática, sino también con una guerra económica, con más de mil sanciones aplicadas al Estado venezolano, en la economía y las finanzas. Hoy, Venezuela ha derrotado prácticamente la guerra mediática y ha emprendido un arranque económico extraordinario, que se prevé tenga un crecimiento del 7% u 8% para este año«; agregó Torres.
Todo esto, dijo, ha provocado la ira de Estados Unidos, que ha creado narrativas falsas sobre el narcotráfico en Venezuela, incluyendo a su presidente y funcionarios como parte de bandas criminales. «La agresión comienza con los migrantes venezolanos, que fueron criminalizados en Estados Unidos, expulsados vergonzosamente y humillados», comentó.
Fue así que el presidente Donald Trump encabezó lo que llamó una lucha contra el narcotráfico internacional, una fachada para imponer buques militares alrededor de la soberana nación venezolana.

No hay producción de drogas en la nación sudamericana
Según un informe de la ONU, en Venezuela solamente pasa el 5% de las drogas que se producen en otros países sudamericanos. Además, reafirma que no existen cultivos de ningún tipo de droga ni laboratorios de producción de estas sustancias. «También dice que no existen grupos criminales, como afirma Trump», señaló.
Recordó además cómo un ataque norteamericano hundió varias lanchas, asesinando a personas cuyas identidades nunca se mencionaron ni se explicó a qué supuesto grupo pertenecían.
«El 90% de los venezolanos no quiere guerra. Se ha alistado, pero el pueblo venezolano sigue su rutina diaria, igual que antes de la agresión. Ahí están los barcos al frente, pero todo sigue funcionando: las escuelas, universidades, deportes, mujeres emprendiendo, trabajadores con espíritu de alegría. Todo sigue igual, sin descuidar la industria, la producción y el comercio», aseguró.
Para finalizar, hizo un llamado a la paz y a que los países se alineen al modelo de no intervención y respeto a la soberanía.


















