La República Bolivariana de Venezuela emitió un comunicado el 10 de diciembre de 2025, en el que denuncia y repudia enérgicamente el asalto a un buque petrolero en el mar Caribe, acto calificado como piratería internacional. Según el gobierno venezolano, el presidente de los Estados Unidos reconoció públicamente la apropiación del buque, en un acto que se suma a políticas históricas de despojo de los recursos energéticos del país.
El comunicado destaca que este hecho se añade al robo de Citgo, considerado un activo estratégico del patrimonio venezolano, arrebatado mediante procesos judiciales que el gobierno califica de fraudulentos. Venezuela considera que la agresión extranjera tiene como objetivo explotar sus riquezas naturales, su petróleo y energía, y que no responde a otras excusas como migración, narcotráfico o democracia.
El gobierno venezolano también subraya que estos actos buscan desviar la atención de los fracasos políticos internacionales recientes, incluyendo lo ocurrido en Oslo, donde se evidenció la ineficacia de los intentos de cambio de régimen en Venezuela mediante acciones violentas en complicidad con gobiernos occidentales.
En respuesta, Venezuela hace un llamado a la unidad del pueblo venezolano en defensa de la patria y exhorta a la comunidad internacional a rechazar esta agresión vandálica e ilegal. El gobierno reafirmó su disposición a acudir ante todas las instancias internacionales para denunciar el crimen y defender su soberanía, recursos naturales y dignidad nacional.

















