Rinden homenaje a Edith Gron, la mejor escultora que ha tenido Nicaragua

Foto: Homenaje a Edith Gron desde el Teatro Nacional Rubén Darío / TN8
Foto: Homenaje a Edith Gron desde el Teatro Nacional Rubén Darío / TN8

Con una exposición fotográfica de sus principales obras, las autoridades nicaragüenses rindieron homenaje a la escultora Edith Gron, quien en vida brindó muchos aportes artísticos a la sociedad.

Gron fue una escultora nicaragüense, quien nació en Dinamarca el 19 de febrero de 1917; y por designios de la vida, sus padres viajaron a Centroamérica, apasionados por la cultura y las conferencias que se impartían.

Pero la atracción fue tan grande en Nicaragua al conocer que se trataba de un país con abundantes riquezas naturales; y en ese entonces; el país ofrecía a los daneses 50 hectáreas de tierra para vivir.

Llegaron al país el 1 de septiembre de 1923, con residencia en Matagalpa; aunque con el tiempo se trasladaron para Juigalpa, Chontales, Granada y Managua.

Foto: Homenaje a Edith Gron desde el Teatro Nacional Rubén Darío / TN8
Foto: Homenaje a Edith Gron desde el Teatro Nacional Rubén Darío / TN8

Una escultora excepcional: Edith Gron

A los años, Edith ingresó a la Escuela Nacional de Bellas Artes para estudiar escultura, siendo una gran profesional.

A los años, Edith Gron, como toda una profesional, presentó su exposición de esculturas en 1953 y su obra emblemática fue la escultura que hizo a Rubén Darío.

Ahora, en Managua, propiamente en la Dupla Norte, está por inaugurarse el paseo Edith Gron para rendir homenaje a esa gran mujer que hizo muchos aportes al país.

En 1990, se le entregó a Edith Gron la Orden Independencia Cultural Rubén Darío, de manos del hoy Co-Presidente Comandante Daniel Ortega Saavedra.

Esculturas de la gran artista

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La escultura al poeta universal Rubén Darío; escultura al Cacique Diriangén; el general José Dolores Estrada; y su emblemático Andrés Castro.

Gron también elaboró pinturas a su sobrina Margarita Gron, 1961; Tapándose de la lluvia, 1960; Padre Azarías H. Pallais, 1952.

«Fue una gran artista, con mucho amor, con grandes obras», destacó el maestro Federico Matus; expositor del homenaje.

La majestuosa escultora falleció a sus 73 años de edad, el 15 de marzo de 1990.