La pesca en Nicaragua atraviesa un proceso de transformación marcado por el impacto del cambio climático, la competencia internacional y nuevas estrategias para fortalecer la producción y exportación. Así lo explicó Edward Jackson, presidente ejecutivo de INPESCA, durante su participación en Estudio TN8.
Jackson señaló que el sector pesquero es altamente vulnerable a factores ambientales.
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«La pesca es muy sensible al cambio climático, en los últimos años se ven afectaciones por los cambios de corrientes, cambios del PH de las aguas, las temperaturas de las aguas, tormentas, vientos que te lleva a suspensión de zarpes, etc. y otros factores humanos. En los últimos años, ha habido mucha incidencia sobre el sargazo, un algo que ha proliferado enormemente».
Explicó también que el sargazo puede tener efectos positivos y negativos en el ecosistema marino.
«Por ejemplo, la langosta cuando los huevos eclosionan, ellos buscan corrientes profundas para poder alimentarse, y el sargazo les ayuda, pero una superpoblación de sargazo lo que hace es matar el oxígeno y mata también la langosta«; aseguró.
Añadió que este tipo de alga puede proliferar debido al uso de fertilizantes por parte del ser humano.
Producción y exportaciones

En cuanto a cifras, detalló que al cierre de 2025 se alcanzaron 154 millones de libras en producción total, mientras que las exportaciones sumaron 94 millones de libras, generando más de 236 millones de dólares en pesca y acuicultura.
Así mismo, en el ámbito de la acuicultura, recordó que desde la década de los 90 el país se centró en el monocultivo del camarón; pero este rubro ha venido en descenso.
«En acuicultura nos hemos centrado históricamente desde los 90 en un monocultivo, que es el camarón. Entonces el camarón de cultivo ha venido bajando en los tres últimos años de manera estrepitosa. Hace cinco años nosotros llegamos a tener una producción de 69 millones de libras y el año pasado fue de 24.9«; indicó Jackson.
Entre las causas, mencionó el crecimiento acelerado de Ecuador como principal productor mundial. «Por ejemplo, nuestras granjas en el mejor de los casos andaba por un promedio de 5 mil libras por hectáreas. Ecuador anda por 25 mil por hectáreas«.
Recuperación de la langosta para Nicaragua

En contraste, la producción de langosta muestra señales de recuperación.
«La langosta nosotros cerramos en 13.8 millones de libras. Hace tres años, producto del Eta y el Iota, tuvimos una caída, de 10 o 10.5 millones. Y en el 2022 tuvimos 7 millones. Tenemos dos años, 2024 y 2025, de recuperación«; agregó el presidente ejecutivo de INPESCA en Nicaragua.
Sobre las perspectivas para este año, el funcionario explicó que se mantendrán proyecciones conservadoras debido a la incertidumbre climática.
«Ahí tenemos que ser prudentes, por el factor cambio climático. Aunque el año pasado con un poco más de 154 millones de libras, este año pensamos rondar los 148 millones, un 4% menos, porque nada nos asegura, que tengamos un tercer año, en el caso de la langosta, con cifras extraordinarias (…) a pesar de que terminamos con 13.9 millones de libras, estamos proyectando 10.8, siendo prudentes. En todas las cifras que manejamos lo hacemos con prudencia».
Impulso a la acuicultura a pequeña escala

Desde 2020 se impulsa la estrategia nacional de acuicultura a pequeña escala; integrando la producción de tilapia con actividades ganaderas.
«El ganadero hace estanques y lagunas de reservorios de agua para la época seca, y ahora lo que hace es que aparte de eso es sembrar tilapia, que sirve para el autoconsumo y el agua para el ganado. Y en otros casos le va tan bien que se hace productor de las dos cosas».
También destacó la mejora genética como un factor clave. «Esto nos ha llevado a ver el tema de la línea genética, porque ahora hay tilapia en todos lados, en todos los cuerpos de agua, pero si queremos tener una buena producción hay que apostar por el mejoramiento genético».
Este proceso se desarrolla en alianza con la Universidad Nacional Agraria, mediante investigaciones orientadas a fortalecer la calidad de la producción.
Más protagonistas y asistencia técnica

INPESCA entrega alevines a productores y busca ampliar la participación en el sector.
«El año pasado anduvimos por poco más de 700 y este año queremos llegar a 1 mil protagonistas que estén en esta actividad de manera sostenible, y en esto la clave es la asistencia técnica»; agregó Jackson.
Actualmente, se entregan alrededor de 30 mil alevines y se proyecta aumentar esta cifra.
Diversificación de mercados para Nicaragua
Estados Unidos continúa siendo el principal destino de exportación, especialmente de cola de langosta.
«El mercado estadounidense te demanda sobre todo langosta cola, el mercado chino te demanda la langosta entera. Hemos ido en ese tránsito, pasado de 2021 de estar exportando langosta entera 1 millón de libras, al año pasado exportar 3.5 millones de libras. Se triplicó«.

De esas 3.5 millones de libras, el 63% fue exportado a China, mientras que el resto se distribuyó entre Europa y Oceanía. Además, Nicaragua ya cuenta con cuatro plantas certificadas para exportar pepino de mar al mercado chino.
«Europa está demandando también langosta entera, e incluso nos hemos ido más allá y estamos exportando a Australia. El mercado se va diversificando en el caso de la langosta. Lo mismo queremos hacer con la escama, o sea el pescado, ahí se incluye hasta el atún«.
En el caso del caracol, casi el 100% se exporta a Estados Unidos; y se trabaja con IPSA en estudios necesarios para acceder al mercado europeo.
Predominio de la pesca artesanal
Aunque el sector ha evolucionado, la pesca artesanal sigue siendo mayoritaria en Nicaragua.
«El año pasado en la pesquería de la langosta el 69% fue artesanal. El caracol rosado ahora tenemos el 72% es artesanal, en la zona del Pacífico la captura de pescado el 95% es pesca artesana. En caso de pepino de mar el 100% es pesca artesanal«.
A nivel nacional, más de 6 mil cabezas de familia en el Caribe y el Pacífico dependen directamente de esta actividad; sin contar los empleos indirectos que genera la cadena productiva.
Con ese escenario, la pesca en Nicaragua sigue fortaleciéndose a través de capacitaciones y mejores condiciones para la exportación.

















