El Banco Central de Nicaragua (BCN) publicó sus Perspectivas Macroeconómicas 2025-2026, destacando que la economía nicaragüense ha superado las expectativas iniciales; a pesar de un contexto internacional marcado por la incertidumbre y los conflictos geopolíticos que afectan el comercio y los flujos financieros globales.
Según el informe, los resultados positivos al tercer trimestre de 2025 permitieron al BCN revisar al alza las proyecciones económicas.
Para 2025, la expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se elevó a un rango de 4.5 – 5.0 %, frente al 3.0 – 4.0 % proyectado en octubre de 2025. La tasa de desempleo se mantiene baja, entre 3.0 – 3.5 %; mientras que la inflación se ajusta a un rango de 2.5 – 3.0 %.
El superávit de la cuenta corriente de la balanza de pagos también muestra un ajuste positivo, con un rango de 7.0 – 8.0 % del PIB, gracias al buen desempeño del comercio exterior y otros flujos de inversión y financiamiento internacional. Esto evidencia que la economía nicaragüense mantiene una sólida capacidad de adaptación ante factores externos adversos.

Números positivos para la economía de Nicaragua
Para 2026, el BCN proyecta un crecimiento de la actividad económica de 3.5 – 4.5 %, con la expectativa de que la dinámica positiva por sectores se mantenga y contribuya a la estabilidad en el empleo, conservando una tasa de desempleo baja de 3.0 – 3.5 %.
La inflación se proyecta entre 2.5 – 3.5 %, en un contexto de reducción de los precios internacionales y con el respaldo de políticas monetarias y fiscales adecuadas, así como de la política cambiaria.

Si bien las perspectivas son favorables, el BCN advierte sobre riesgos que podrían afectar la evolución económica, como choques comerciales y fenómenos climáticos. No obstante, asegura que las autoridades cuentan con herramientas para mitigar estos impactos y mantener la estabilidad macroeconómica.
En pocas palabras, la economía de Nicaragua está creciendo más de lo esperado, con empleos estables y precios bajo control. Aunque existen riesgos como cambios en el comercio internacional o el clima; las autoridades tienen herramientas para proteger la economía y mantener este buen desempeño.

















