Este jueves, la copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, informó al pueblo que tuvimos nuestro primer ejercicio del año, y además se registró un sismo en Mateare de 5.3 grados, con una profundidad de 145 kilómetros, a las 11:15 de la mañana, que no generó alerta significativa. También se produjo un sismo importante al otro lado del mundo, en Japón, durante la mañana.
En nuestro ejercicio, hasta el momento, hemos contabilizado casi dos millones de protagonistas, incluyendo más de 1.126.000 del sistema educativo, así como participantes de centros de salud, comercios y lugares de trabajo.
En total, se activaron 10.780 escenarios, con 676.118 protagonistas de 7.460 comunidades y barrios en todo el país.
Los resultados preliminares, tanto cuantitativos como cualitativos, muestran excelente movilización, organización y avance de un pueblo que todo el tiempo busca defender la vida y promover valores de vida, luz y verdad.

Nicaragua con capacidad de respuesta ante sismos, incendios y otras amenazas
La copresidenta también destacó que Francisco Zepeda Andino es el nuevo embajador de Honduras en Nicaragua; quien presentó sus cartas credenciales ante la Cancillería en Managua, acompañado por la canciller Mireya Agüero.
«Con mucho cariño, recibimos a esta delegación, que además se reunió con el grupo de amistad de la Asamblea Nacional, fortaleciendo los lazos de hermandad y solidaridad entre nuestros pueblos para construir un futuro de seguridad y paz»; destacó.
La copresidenta recordó que la próxima semana inicia la Semana Santa, y a partir de mañana habrá vacaciones estatales para los servidores públicos. Sin embargo, «esto no significa que dejemos de trabajar; seguimos esforzándonos por servir cada vez mejor a nuestro pueblo, mientras promovemos el derecho a la recreación en estos días tan especiales».
Finalmente, subrayó la importancia de celebrar nuestras tradiciones religiosas, con la pasión, muerte, resurrección y esperanza en Cristo Jesús; recordando que el cristianismo nos une como pueblo en hermandad, amor y paz, rechazando siempre el odio y la separación.


















