En Chinandega, Natanael Reyes, de 28 años, ha transformado su trabajo como triciclero tiktoker en una historia que trasciende la ciudad. Durante más de 13 años ha transportado pasajeros y cargas bajo el intenso sol, manteniendo siempre su compromiso con la comunidad.
Hace seis meses, Natanael comenzó a transmitir en vivo sus recorridos por la ciudad de Chinandega. Con un teléfono y conexión a internet, muestra calles, mercados y personas en movimiento, conectando a cientos de seguidores que lo acompañan virtualmente día a día.
Su popularidad no se limita al entretenimiento. Los regalos virtuales que recibe durante sus transmisiones en su recorrido por Chinandega, le han permitido ayudar a quienes más lo necesitan. Parte de sus ingresos los destina a proporcionar comida y apoyo a personas en situación vulnerable.
“Gano entre 20 dólares en TikTok y 400 o 500 córdobas en el triciclo. Con este pago, comida y el alquiler del triciclo, que no es mío”, explica Natanael. Gracias a estos recursos, ha entregado más de 500 alimentos en distintos barrios de Chinandega.

El triciclero tiktoker que recorre Chinandega
Aunque ha tenido algunos conflictos con comerciantes que no desean ser grabados, muchos reconocen su labor. Los elogios destacan su solidaridad y la forma en que comparte sus bendiciones con la comunidad, convirtiéndolo en un ejemplo para todos.
La historia del triciclero tiktoker refleja la combinación de tradición y modernidad. Pedaleando por las calles de Chinandega, no solo transporta personas, sino también esperanza, mostrando como acciones cotidianas pueden generar un impacto positivo en la vida de muchos.
@perlalanica
Natanael ha convertido su rutina en un puente entre Chinandega y el mundo. Sus transmisiones muestran la ciudad y el esfuerzo diario de quienes la habitan. Cada gesto de solidaridad refuerza su ejemplo de humanidad. Así, un triciclo se transforma en símbolo de inspiración y comunidad.

















