La tradicional quema del Viejo vuelve a llenar de color, humor y pólvora los barrios de Managua en el cierre del año 2025. Muñecos con nombres llamativos como La Vieja Chismosa, La Pelo Rojo y el Tío Juancho se han convertido en protagonistas de esta costumbre popular que cada diciembre reúne a familias y vecinos con un mismo objetivo: despedir lo viejo y abrirle paso a un nuevo comienzo.
En distintos puntos de la capital, los tramos de venta de muñecos lucen abarrotados de figuras elaboradas con creatividad y picardía. Cada personaje refleja situaciones cotidianas, rasgos del barrio o anécdotas que conectan con la gente; haciendo que la elección del muñeco sea casi tan importante como el momento de encenderlo.
- Leer También: Celebraciones de Año Nuevo activan el comercio familia
Los comerciantes aseguran que este año la demanda se ha mantenido activa, con buena respuesta por parte de las familias que buscan preservar esta tradición. Reinaldo Jara, comerciante de muñecos de pólvora, explicó que los precios rondan los 600 córdobas y que la venta ha sido constante.
Según detalló, cada muñeco varía en tamaño, cantidad de pólvora y diseño, lo que permite a las personas escoger el que más se identifique con su historia o con el mensaje que desean dejar atrás al finalizar el año. Destacó además que la quema del Viejo es una práctica que se ha transmitido de generación en generación.
Los muñecos que iluminan el fin de año

Por su parte, Luis Ortiz, también vendedor, relató que muchos clientes solicitan personajes específicos del barrio, como la conocida “Vieja Chismosa”, lo que demuestra el componente humorístico y personalizado de la tradición. Estas peticiones, señaló, reflejan cómo cada familia adapta la costumbre a su propia realidad, dotando a los muñecos de un significado especial.
Durante los días previos al 31 de diciembre, las calles se llenan de movimiento, risas y expectativa. Niños, jóvenes y adultos recorren los puestos, leen los nombres de los muñecos y comentan entre bromas cuál será el elegido para la quema. Más allá del espectáculo de luces y sonido, el acto simboliza cerrar ciclos, dejar atrás lo negativo y recibir el nuevo año con esperanza.
Con pólvora que ilumina la noche y personajes que arrancan sonrisas, la quema del Viejo sigue siendo una de las expresiones culturales más representativas del fin de año en Managua, fortaleciendo la convivencia comunitaria y manteniendo viva una tradición que se renueva con cada generación.

















