Con una jornada llena de arte, cultura y memoria histórica, se desarrolló en Managua una conmemoración en homenaje a Benjamín Linder; recordando su legado solidario y su compromiso con el pueblo nicaragüense, al cumplirse 39 años de su paso a la inmortalidad.
La actividad tuvo lugar en el Centro Cultural y Politécnico José Coronel Urtecho, donde participaron familias, estudiantes, jóvenes y niños, quienes disfrutaron de presentaciones artísticas, dinámicas recreativas y actos circenses. Además, los asistentes recorrieron las instalaciones y conocieron las diferentes actividades educativas y formativas que se realizan en el centro.
Durante la jornada, Roberto Ávila, director del centro, explicó que esta conmemoración también se desarrolla en distintos espacios educativos del país.
“Se está llevando a cabo esta conmemoración en distintos centros, como universidades a nivel nacional”; expresó Ávila, destacando que estas actividades buscan mantener viva la memoria histórica y fortalecer los valores de solidaridad entre las nuevas generaciones.

Ejemplo de generaciones: Benjamín Linder
Benjamín Linder, cooperante estadounidense originario de California, llegó a Nicaragua en 1983. Su trabajo estuvo enfocado en apoyar proyectos comunitarios y en llevar desarrollo a zonas rurales, especialmente en Jinotega, donde impulsó la construcción de pequeñas plantas hidroeléctricas para beneficiar a comunidades que no contaban con energía eléctrica.
Además de su labor social, Linder era recordado por su cercanía con la niñez, ya que realizaba actos de payaso y malabarismo; ganándose el cariño de muchas familias.
Por su parte, Kenia García destacó la importancia de transmitir a las nuevas generaciones la historia y legado de Benjamín Linder.
“Es importante enseñar el legado de Linder para que los jóvenes conozcan su ejemplo de solidaridad y entrega al pueblo nicaragüense”; señaló.

Amistad y compromiso
Los organizadores resaltaron que este tipo de encuentros permite fortalecer la identidad histórica y promover espacios de recreación sana para la juventud y las familias.
Con música, colorido y alegría, la jornada concluyó recordando a Benjamín Linder como un símbolo de amistad, compromiso y trabajo en favor de Nicaragua.


















